El posible fichaje de Bradley Barcola por el Liverpool continúa siendo una de las grandes historias del mercado europeo. Según informó Fabrizio Romano, las negociaciones entre el club inglés y el Paris Saint-Germain siguen abiertas, aunque todavía no existe un acuerdo y las conversaciones no se encuentran cerca de las etapas finales. El extremo francés es el objetivo prioritario de los “Reds” y su deseo de jugar en Anfield ya era conocido desde mayo.
De acuerdo con L’Équipe, el Liverpool prepara una oferta formal cercana a los 115 millones de euros, cifra que el PSG considera insuficiente. El club parisino estaría dispuesto a negociar únicamente por una cantidad superior a los 150 millones de euros, sin incluir variables o bonus, lo que mantiene una diferencia importante entre ambas partes y frena el avance de la operación.
Barcola, de 23 años, puede desempeñarse por ambas bandas e incluso como delantero, aunque su posición natural es la izquierda. Llegó al PSG desde el Lyon en 2023 por una cifra estimada entre 38 y 45 millones de euros y desde entonces ha ganado dos Champions League consecutivas, varios títulos de Ligue 1 y otros trofeos nacionales. Además, formó parte de la selección de Francia en el Mundial 2026 y destaca por su velocidad explosiva y su producción de goles y asistencias.
La intención del jugador de salir del PSG estaría relacionada con la pérdida de protagonismo en el equipo de Luis Enrique, donde ahora compite con Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia por un lugar en el ataque. Barcola busca minutos regulares y, según la prensa francesa, ha rechazado renovar su contrato, que finaliza en junio de 2028, a pesar de haber recibido propuestas con mejora salarial por parte del club parisino.
En Liverpool, la salida de Mohamed Salah ha convertido a Barcola en una prioridad absoluta para el nuevo proyecto de Andoni Iraola. El entrenador ya habría hablado personalmente con el futbolista y los términos personales no representan un problema, con un contrato largo sobre la mesa. Sin embargo, el club inglés no quiere llegar a la valoración máxima del PSG, por lo que, aunque el jugador desea el traspaso y el Liverpool está decidido a intentarlo, el precio sigue siendo el gran obstáculo y todavía no hay un “Here we go” en esta negociación.


