El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió públicamente el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva iniciativa impulsada por el organismo rector del fútbol mundial que ha generado opiniones divididas, especialmente tras las críticas surgidas desde la UEFA. Las declaraciones del dirigente fueron recogidas por el medio argentino Doble Amarilla, que dio a conocer su pronunciamiento.
A través de un video, Infantino aclaró que la propuesta todavía no está aprobada y que su puesta en marcha dependerá de la decisión de las 211 asociaciones miembro y del Consejo de la FIFA.
“Sí, y solo si, es aprobada por la mayoría de nuestras 211 Asociaciones Miembro y el Consejo de la FIFA, se convertiría en una filial de propiedad y control de la FIFA que consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA. Simplemente comercializaría y organizaría todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con los patrocinios, las transmisiones, las licencias y los nuevos emprendimientos”, explicó Infantino.
El presidente también justificó la creación de la nueva empresa asegurando que el crecimiento económico del fútbol no está llegando de forma equitativa a todas las federaciones.
“Muy poco del creciente valor comercial del fútbol llega a las partes del deporte que más lo necesitan. Capturar ese valor requiere experiencia adicional, perspicacia adicional, distinta de gobernar y desarrollar el deporte”, afirmó.
Infantino destacó que, de aprobarse el proyecto, las asociaciones miembro recibirán un incremento significativo en los recursos destinados al desarrollo del fútbol.
“Solo en el próximo ciclo de Forward, las distribuciones aumentarían de 8 millones de dólares por Asociación Miembro a 20 millones de dólares”.
Además, explicó que existiría una fuente adicional de financiamiento. “Cada Asociación Miembro también tendrá la opción de acceder a otros 20 millones de dólares a través del Programa FIFA Fast Forward, lo que eleva la financiación potencial a 40 millones de dólares estadounidenses por Asociación Miembro para este próximo ciclo”.
Finalmente, el máximo dirigente de la FIFA calificó la iniciativa como una oportunidad histórica para el crecimiento del deporte: “Es una oportunidad de oro para impulsar al máximo el desarrollo del fútbol a nivel mundial”.
El proyecto contempla la creación de una empresa que administraría los negocios comerciales de las competiciones organizadas por la FIFA y la posibilidad de vender entre el 20 % y el 30 % de sus acciones a inversionistas privados. No obstante, la FIFA ha reiterado que mantendrá el control absoluto sobre la gobernanza del fútbol y que la propuesta deberá ser aprobada por las 211 asociaciones miembro en el próximo Congreso del organismo.


