Samuel Xavier, capitán del Fluminense, no contuvo su ira después de la derrota por 1-0 ante Flamengo en el clásico carioca disputado este domingo en el Maracaná, válido por la 30ª jornada del Campeonato Brasileño. En declaraciones a la prensa, el lateral derecho cargó con dureza contra el arbitraje y sostuvo que existe una resistencia clara a que cualquier equipo distinto de Flamengo y Palmeiras pueda pelear de verdad por el título.
“Parece que, cuando aparece un tercer equipo para pelear con Palmeiras y Flamengo, con todo respeto y perdón por la palabra, TODOS SE CAGAN DE MIEDO. No quieren que llegue Fluminense, no quieren que llegue Cruzeiro, no quieren que llegue Bragantino, no quieren que llegue nadie. QUIEREN QUE LLEGUEN SOLO ESTOS DOS”, afirmó Xavier, visiblemente enfadado.
El foco de su reclamo fue la entrada de Erick Pulgar sobre Rodrigo Castillo en el primer tiempo. El volante chileno del Flamengo impactó con la suela en la rodilla del delantero tricolor en un lance que, según el Fluminense y numerosos observadores, merecía tarjeta roja. El árbitro Rafael Rodrigo Klein solo mostró amarillo y el VAR, a cargo de Daniel Nobre Bins, no intervino. Xavier aseguró que el propio juez les explicó a los jugadores que Pulgar “había pisado sin querer en el suelo”, una versión que el capitán rechazó de plano: “El lance es nítido, Pulgar está con la pierna en alto. Brasil y todo el mundo lo vieron”.
El lateral insistió en que ese momento cambió el partido. “El juego se definió en una jugada que vamos a reclamar. Si hubiéramos jugado con un hombre más desde el primer tiempo, habría sido completamente diferente. Ellos tuvieron una ocasión y marcaron el gol. Nosotros también tuvimos oportunidades, pero no las convertimos”, señaló. Además, amplió la crítica: “Este hombre [el árbitro] tiene miedo. El VAR tiene miedo. Da ganas de traer árbitros de la Premier League, esos que nos pitaron en el Mundial, que no tienen miedo de sacar tarjeta roja”.
La victoria de Flamengo, con gol de Carrascal en la segunda mitad, le permitió mantenerse en la cima de la tabla, a un punto de Palmeiras, mientras Fluminense se quedó en el tercer lugar sin poder recortar distancias. El propio club tricolor emitió una nota oficial en la que calificó el clásico de “manchado” por dos errores claros de arbitraje (la no expulsión de Pulgar y un posible penal de Alex Sandro sobre Savarino no señalado). El presidente Matheus Montenegro fue aún más contundente y calificó la actuación arbitral de “basura”.
Las declaraciones de Xavier reflejan la frustración acumulada de un Fluminense que se siente competitivamente cerca de los dos grandes, pero que percibe que las decisiones arbitrales se vuelven más blandas precisamente cuando un tercer equipo amenaza con meterse en la pelea por el título. El clásico de este domingo dejó, una vez más, el sabor amargo de una polémica que trasciende el resultado y abre el debate sobre el arbitraje en las fases decisivas del Brasileirão.
“Parece que, cuando aparece un tercer equipo para pelear con Palmeiras y Flamengo, con todo respeto y perdón por la palabra, TODOS SE CAGAN DE MIEDO.
No quieren que llegue Fluminense, no quieren que llegue Cruzeiro, no quieren que llegue Bragantino, no quieren que llegue nadie. QUIEREN QUE LLEGUEN SOLO ESTOS DOS”.
Samuel Xavier, capitán de Flu, ENOJADÍSIMO con el arbitraje tras perder el clásico vs Flamengo. 🤬🇧🇷 https://t.co/usG3jqTuAt
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) October 12, 2026


