Bruno Fernandes se pronunció este sábado sobre la polémica que involucra a Cristiano Ronaldo y pidió que Portugal deje de dividirse por el conflicto. El capitán de la selección defendió la trayectoria del delantero y aseguró que no existe ninguna división dentro del vestuario.
“Hablé con Cristiano y lo que le dije es lo que voy a decir aquí. Y es que pase lo que pase, Cris nunca dejará de ser el mayor símbolo de nuestra selección, de nuestro fútbol y de nuestro país por todo lo que ha hecho. No solo en Portugal, sino en todo el mundo. Y tiene un lugar reservado entre los más grandes de todos los tiempos y en los corazones de todos los portugueses”, afirmó Fernandes.
El mediocampista también pidió que las diferencias se resuelvan en privado y que la polémica no afecte al grupo. “Pero lo más importante ahora es que dejemos de dividirnos, porque no hay división en la selección. Aquí somos y siempre seremos uno, más allá del ruido que pueda venir desde fuera. En cada casa deben arreglar sus asuntos a puerta cerrada y creo que así es como debe funcionar nuestra selección. Lo más importante es que todo acabe bien para ambas partes”, señaló.
Fernandes reconoció que los jugadores están al tanto de lo que se comenta sobre el conflicto, aunque aseguró que el debate no ocupa demasiado espacio en la concentración. “Aunque estamos completamente al margen del asunto, estamos al tanto de lo que se dice. Pero honestamente, nosotros pasamos más tiempo jugando a las cartas que viendo la televisión, así que estamos alejados de toda la polémica alrededor de este tema”, explicó.
Finalmente, el capitán portugués insistió en la importancia de mantener la unidad del país y reiteró su respaldo al histórico delantero. “Pero lo que pienso, una vez más, es que el país no debe dividirse, que la gente no debe tomar partido y que debemos vivir esto unidos. Hay que respetar y aceptar a todas las partes, pero al mismo tiempo, como dije, Cris es y será el mayor icono de nuestra selección, de nuestro fútbol y del fútbol mundial. Cristiano se merece el respeto de todos los portugueses, más allá de quienes le quieran más o menos”.


