El exdirectivo de Emelec criticó a quienes, después de haber sido jugadores, cuestionan públicamente a futbolistas que reclaman salarios pendientes a los clubes.
Cristhian Noboa lanzó una fuerte crítica contra los exfutbolistas que actualmente trabajan como periodistas y se pronuncian en contra de jugadores que reclaman el pago de valores pendientes.
El exseleccionado ecuatoriano abordó el tema durante una entrevista con RADIO CITY, mientras se refería al caso de Romario Caicedo, quien salió de Emelec después de que el club mantuviera obligaciones económicas con él y posteriormente se incorporó a Guayaquil City.
Noboa aseguró que no le preocupa la opinión general de la prensa, pero sí le incomoda la postura de quienes atravesaron situaciones similares durante sus carreras y ahora cuestionan a sus antiguos compañeros de profesión.
“Lo que la prensa diga me tiene sin cuidado. Los que sí me molestan son los que pasaron de jugadores a periodistas. Son personas desagradables”, comenzó.
El excapitán de la Tri sostuvo que estos comunicadores conocen directamente las dificultades que enfrentan los futbolistas cuando los clubes incumplen sus obligaciones, especialmente en el caso de los más jóvenes.
“Ellos vivieron estas situaciones, fueron sus compañeros de profesión. Ellos veían cómo trataban a jóvenes y cómo no les pagaban”, manifestó.
Noboa también reveló que perdió el respeto por varias personas a las que anteriormente consideraba cercanas o de buena reputación, debido a las opiniones que emiten para mantener una buena relación con determinadas dirigencias.
“A algunos que consideraba conocidos o buenas personas, los veo en la calle y no los saludo. No puede ser que gente que vivió lo que vive un jugador actúe así por estar bien con una dirigencia”, agregó.
Finalmente, el exdirectivo utilizó una expresión contundente para manifestar su rechazo: “Son una puta basura, perdón la palabra”.
Sus declaraciones surgen en medio del debate por las deudas salariales que afectan a varios futbolistas y por las críticas que reciben cuando deciden reclamar públicamente o abandonar un club ante los incumplimientos económicos.


