Cesc Fàbregas protagonizó una de las declaraciones más llamativas de la jornada europea tras reconocer que pidió a sus jugadores bajar la intensidad en los últimos minutos del partido frente al Manchester United. El Como ganaba por 4-0 y el entrenador español buscaba administrar los esfuerzos de su equipo pensando en el siguiente compromiso.
“Me arrepiento de los últimos 10 minutos. Fui yo quien le dijo al equipo que bajara el ritmo porque hay otro partido y tal vez con un 4-0 se podía gestionar algo”, confesó el técnico, quien asumió la responsabilidad de una decisión que terminó dejándole un sabor amargo.
Fàbregas explicó que incluso pidió a sus futbolistas que dejaran de correr con la misma intensidad. Sin embargo, el gol anotado por el Manchester United en el tramo final lo llevó a cuestionar su planteamiento. “Les dije que no corrieran más, y tal vez de eso sí me arrepiento porque soy el primero que siempre empuja a luchar hasta el final y ese gol me hizo mal”, añadió.
Pese a la contundente ventaja del Como, el entrenador no quedó conforme con la manera en que terminó el encuentro. Su reflexión dejó en evidencia la importancia que concede a mantener la intensidad hasta el último minuto, incluso cuando el resultado parece estar definido.
Mientras el equipo italiano continúa creciendo bajo la dirección de Fàbregas, el Manchester United volvió a dejar dudas sobre su rendimiento. La derrota por 4-1 refleja las dificultades del conjunto inglés, que atraviesa un momento preocupante y no consigue mostrar la competitividad que se espera de un club de su historia.


