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(VIDEO) ¿Qué pasaría con los socios de BSC si el club se convierte en SAD? Directivo lo explica

La eventual transformación de Barcelona Sporting Club en una Sociedad Anónima Deportiva no solo supondría un cambio en la estructura jurídica y financiera de la institución. También modificaría el papel de los socios, la composición de la dirigencia y la forma en que se administraría el patrimonio del club. Galo Roggiero Avilés, vicepresidente de Barcelona, explicó estos posibles escenarios durante una entrevista con Lenin Artieda en Contacto Directo de Ecuavisa.

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Uno de los principales interrogantes está relacionado con el futuro de la actual dirigencia. Consultado sobre lo que ocurriría con la administración del club una vez concretada la transformación, Roggiero fue directo: “En el momento que se convierte en SAD, nosotros ya damos un paso al costado”.

Esto implicaría que la actual estructura dirigencial dejaría paso a un nuevo modelo de administración. Para hacerlo posible, Barcelona tendría que modificar sus estatutos y establecer las reglas bajo las cuales funcionaría la nueva sociedad.

Roggiero explicó que “se tendrán que reformar los estatutos y generar nuevos estatutos para la implementación de esto”. El dirigente también insistió en que, pese al cambio de modelo, el objetivo deportivo debería mantenerse como prioridad.

“No se puede desviar completamente el objetivo del club, que es meramente deportivo”, manifestó. Esta es precisamente una de las principales preocupaciones que genera el modelo de sociedad anónima: que la búsqueda de rentabilidad termine imponiéndose sobre las aspiraciones deportivas.

Durante la entrevista, Artieda planteó la posibilidad de que los intereses de los accionistas terminen teniendo mayor peso que la búsqueda de títulos y preguntó qué garantías existirían para evitar que Barcelona se convierta únicamente en un club dedicado a formar y exportar futbolistas.

Roggiero aseguró que esa no es la intención de la actual dirigencia. “En ningún momento queremos alejarnos del eje deportivo; tenemos que trabajar en paralelo mientras estemos a cargo de la dirigencia institucional”, respondió.

El vicepresidente agregó que el eventual ingreso de capital privado no podría significar el abandono de la actividad deportiva. “La sociedad anónima, si bien estará comprendida por capital privado, en ningún momento podrá desprenderse de la parte deportiva”, afirmó.

Otro de los grandes cambios estaría relacionado con los socios. Actualmente, su participación está vinculada a la estructura institucional del club, pero bajo el modelo de sociedad anónima pasarían a tener acciones.

“Los socios vamos a tener un rol de accionista, como ocurre en cualquier sociedad anónima; su decisión dependerá de su aporte”, explicó Roggiero.

El dirigente reconoció que los socios podrían terminar teniendo una participación minoritaria frente al inversionista o accionista que aporte la mayor cantidad de capital. “Entendemos que al pasar a una corporación tendremos una participación mínima”, admitió.

Sin embargo, explicó que existirían mecanismos para que los socios puedan aumentar su participación. “Al ser un capital privado habrá opciones para incrementar la participación que los socios quieran tener”, señaló.

La transformación también modificaría el concepto de propiedad sobre los principales activos de Barcelona. Consultado sobre qué sería dueño el accionista mayoritario, Roggiero respondió: “Es el dueño de todos los activos que pertenecen al club hoy por hoy”.

En ese grupo de activos se encuentran, según detalló el dirigente, “el estadio, las canchas, la concentración y todo lo que esté hoy registrado dentro de nuestros estados financieros como activos”.

Este punto representa uno de los cambios más importantes que podría producirse con una eventual conversión a SAD, ya que el patrimonio de Barcelona pasaría a estar integrado dentro de una estructura corporativa y su control estaría determinado por la participación accionaria.

También quedó sobre la mesa el futuro de las diferentes disciplinas deportivas que forman parte de la institución. Artieda planteó si un inversionista podría decidir eliminar, por ejemplo, el equipo de básquet u otra actividad deportiva que no considere rentable.

Roggiero respondió que la nueva estructura deberá contemplar mecanismos para evitar que el objetivo original de la institución sea completamente desviado. “No se puede desviar completamente el objetivo del club, que es meramente deportivo”, reiteró.

Por ahora, todos estos escenarios forman parte de una posibilidad que todavía debe ser analizada y aprobada. La eventual conversión no solo significaría conseguir capital para Barcelona, sino modificar profundamente la relación entre los socios, la dirigencia y el patrimonio de la institución.

Y si finalmente la Asamblea General aprueba el cambio, el propio Roggiero ya anticipó cuál sería el destino de la actual administración: “En el momento que se convierte en SAD, nosotros ya damos un paso al costado”.

NTF