El corazón dice si, pero el físico no ayuda. Diego Godín no está jugando en Velez Sarsfield de Argentina, su club actual, por una “ inflamación en el tendón rotuliano, proceso crónico e inflamatorio que requiere medidas terapeúticas que son inespecíficas muchas veces como el retiro de las cargas de fuerza transitoriamente”, según explico al diario Ovación de Uruguay el médico de la selección uruguaya, Alberto Pan, lo tiene hace mucho tiempo a mal traer.

El capitán de la celeste y ex del Atlético de Madrid está viajando hacia España para someterse a un tratamiento específico que le permita volver a entrenarse con normalidad , y por tanto, volver a jugar. Su último partido fue hace un mes con su actual equipo, Vélez.

En la jornada de hoy se aguarda la lista de reservados para los encuentros de la selección charrúa ante Canadá e Irán, a jugarse durante el parón FIFA de setiembre, y la presencia del capitán celeste está en duda.

Godín se volvió de Europa a comienzos del 2022 para jugar en Atlético Mineiro de Brasil, en busca de continuidad, pero no la logró. A mitad de año decidió salir hacia Velez de Argentina, que es dirigido por el uruguayo Alexander Medina, pero tampoco ha logrado tener regularidad en sus actuaciones, y hace un mes que está fuera del radar del principal equipo.

Para Godín jugar el Mundial de Qatar es prioridad. El capitán completaría su cuarta Copa del Mundo, la tercera como capitán, y todas sus baterías apuntan en esa dirección.

El corazón dice sí, pero el físico se lo está poniendo muy difícil. A 80 días de la Copa del Mundo, hoy ni siquiera puede entrenarse con normalidad, y con 36 años, y arrastrando últimas dos temporadas con demasiados altibajos, su presencia en la Copa del Mundo no puede catalogarse como una certeza.

Su ascendencia dentro de Uruguay, su inmensa trayectoria, naturalmente que obligan a esperarlo hasta el final. Pero el final está demasiado cerca, y Godín no logra recuperarse.

Su viaje hacia España para un tratamiento específico de la tendinitis de rodilla crónica que padece, es un grito desesperado buscando una recuperación en tiempo récord.

Uruguay aguarda que su gran capitán tenga la despedida que se merece en el Mundial de Qatar. Pero los hechos, que normalmente son más porfiados que los deseos, abren una gran interrogante.

FUENTE: MUNDO DEPORTIVO.