Mali se llevó el triunfo ante Túnez en un duelo marcado por la controversia, ya que el colegiado del partido, el zambiano Janny Sikazwe, pitó el final del partido en el minuto 85′.

Al ser avisado por su error, el colegiado decidió reemprender el choque añadiendo cuatro minutos más, por lo que no se llegaron a completar los 90 minutos a pesar de que hubo varias interrupciones, nueve cambios, dos penaltis y dos revisiones del VAR.

El delantero de Malí Ibrahima Kone anotó de penalti el tanto de la victoria sobre Túnez, que luego falló una pena máxima a botas de Wahbi Khazri antes de que estallara toda la controversia con el pitido final.

Está por ver qué sucede con el resultado final del encuentro, pues es de entender que Túnez presentará alegaciones por todo lo sucedido.

Después de una primera mitad aburrida, Malí tuvo un comienzo brillante en la segunda y después de solo un minuto se encontró con un penalti cuando el disparo de Boubacar Kiki Kouyate golpeó la mano de Elyas Skhiri.

Kone se adelantó para convertir fácilmente el penalti y darle la ventaja a su equipo.

Dylan Bronn forzó una primera parada del portero de Malí, Ibrahima Mounkoro, con un pase de 35 yardas que el guantero tuvo que desviar para convertirlo en un córner, pero Túnez tuvo una oportunidad aún mejor de empatar.

Fue Moussa Djenepo quien manejó el balón esta vez y tras consultar con el VAR, Sikazwe concedió el penalti.

Pero el feroz disparo de Khazri fue rechazado por Mounkoro cuando el portero hizo una excelente parada. Malí terminó el partido con 10 jugadores después de una dura tarjeta roja para El Bilal Toure.

Sikazwe, quien ofició en la Copa del Mundo de 2018 en Rusia, finalizó antes de tiempo el partido, pero tras corregi, incurrió de nuevo en el error cuando volvió a terminar el partido antes de que el reloj marcara los 90 minutos.

El banco tunecino estalló en furia y corrió al campo para enfrentarlo mientras estallaban las peleas. Sin embargo, Sikazwe se mantuvo firme y tuvo que ser sacado del campo por oficiales de seguridad mientras los norteafricanos continuaban descargando su furia.

TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO