A falta de 120 días para que Sergio Ramos finalice su contrato con el Real Madrid, las negociaciones para su renovación están ahora mismo en un peligroso punto muerto. Ni para adelante ni para atrás. Nadie mueve ficha. Desde que Florentino Pérez y el capitán madridista se reuniesen en el Hotel Huerto del Cura el pasado 30 de diciembre, horas antes de enfrentarse ante el Elche en el último partido del año 2020, las posturas siguen estancadas en los mimos términos. La cuestión es que el mandatario le ofreció a Ramos renovar por dos temporadas siempre que aceptara de entrada rebajarse la ficha un 10% (ahora mismo cobra 12 millones netos) o incluso uno solo respetándole el sueldo actual. El jugador asume que con la crisis económica generada por la pandemia no puede lograr la mejora que deseaba, pero al menos pedía que le mantuvieran la ficha de 12 millones en la renovación y que la rebaja del 10% fuese posterior a dicha firma. Además, su deseo era un contrato por dos temporadas y una tercera opcional, para que fuese el último gran contrato de su carrera profesional. Florentino le dijo que la situación es la que es y que no podía aceptar eso. Además, y como informó en su día Josep Pedrerol en El Chiringuito, el camero le dijo que si no le valoraban como merecía tras todo lo que ha dado por el club en estos 16 años, que empezaría a “escuchar ofertas”.

Zidane se ha cansado de repetir en sus conferencias de Prensa que “espero que lo de Ramos se arregle cuanto antes”. Pero la realidad es que los únicos contactos que ha habido entre las dos partes han sido las llamadas telefónicas de Florentino a Ramos y de Ramos a Florentino tras padecer uno el COVID-19, el presidente, y el otro una operación de menisco en su rodilla izquierda, el jugador. Su cercanía personal no ha conseguido que los flecos económicos de la negociación avancen ni un centímetro. Ramos habló con la plantilla y les explico por qué cree que no es justo que otra vez se bajen un 10%, como ya hicieron por iniciativa del propio capitán en el mes de abril tras pedírselo el presidente. Ramos considera que el club está moviendo ficha para contratar este verano a algún jugador del top ten para reforzar al equipo (Mbappé, Halland…) y que eso demuestra que sí se puede hacer un esfuerzo económico para darle una renovación acorde con su caché. Hay que valorar que ese 10% que le pide Florentino en la renovación por dos años supondría para Ramos una rebaja en su sueldo actual de 2,4 millones de euros.

Pese a todo, el capitán antepone su deseo de seguir en el Madrid y retirarse aquí. De hecho, en su casa de La Moraleja están finalizando las obras de mejora a las que le ha sometido estos meses y en Madrid está totalmente asentada su familia y sus amigos. Pero Sergio no entiende que el club no quiera ceder ni un centímetro por aceptar su peso jerárquico en el vestuario y en el equipo, a pesar de que el día 30 de este mes cumplirá 35 años. Ramos considera, como hizo Cristiano en su día, que le quedan dos o tres años a gran nivel y ve que en el seno de la entidad no lo tienen tan claro por la forma en que se han dirigido hacia él para hablar de un futuro del equipo con o sin él. Zidane aprieta para que siga, pero también lo hizo en su día con Cristiano y el resultado fue el que fue. Por cierto, Zidane dimitió a los pocos días de saberse que el crack portugués se iba del Madrid…

TOMADO DE DIARIO AS