Este viernes se cumplen 10 años de un triplete histórico para el Inter de Milán que se consumó tras conquistar la Champions en el estadio Santiago Bernabéu con José Mourinho en el banquillo interista.

El técnico portugués concedió una entrevista a ‘La Gazzetta dello Sport’ en la que rememoró una de las imágenes más icónicas de la Champions League durante el partido de vuelta entre el Barcelona y el Inter cuando Mourinho se acercó a Pep Guardiola, por aquel entonces técnico azulgrana, para susurrarle algo al oído ante la mirada de Zlatan Ibrahimovic.

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"Cuando Busquets cayó casi aturdido, yo estaba diagonalmente entre nuestro banquillo, el de ellos y el lugar donde Thiago Motta fue expulsado. Por el rabillo del ojo veo al banquillo de Barcelona celebrando como si ya hubieran ganado, Guardiola llamando a Ibra para hablar sobre tácticas: tácticas en 11 contra 10… Simplemente le dije: "No montes la fiesta que el partido no ha acabado", relata Mourinho en La Gazzetta.

Mourinho asegura en la entrevista que la expulsión de Motta mediada la primera mitad provocó euforia en el Barcelona, que tenía que remontar un 3-1 del partido de ida: "El banquillo del Barça celebraba la expulsión como si hubieran ganado".

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Al final el Barcelona se quedó a un gol de remontar (ganó 1-0 esa noche) y el ahora entrenador del Tottenham recuerda aquella derrota como la "más maravillosa de mi carrera": "En el campo tienes que encontrar soluciones. Esta fue la derrota más maravillosa de mi carrera. No perdimos 1-0, ganamos 3-2 en condiciones épicas".

FUENTE: MARCA.