El proyecto Restart para poner de nuevo en marcha la Premier League podría sufrir un nuevo retraso después de que entrenadores y jugadores insistiesen ayer en que es demasiado pronto para pensar en volver a los terrenos de juego.

En Inglaterra se ha señalado a Mourinho como el cabecilla de la revuelta de los entrenadores para retrasar el inicio de la Premier, algo que el entrenador del Tottenham se ha apresurado a desmentir. "No creo que mi posición en la reunión haya sido honestamente reflejada en absoluto en las informaciones de los medios. Quiero entrenar, y estoy desesperado por que la Premier League regrese tan pronto como sea seguro hacerlo, particularmente ahora estamos viendo a otras ligas preparándose para regresar a la acción", aclaraba el portugués.

A priori, los entrenamientos regresarán con protocolos específicos el próximo martes, mientras que la competición lo hará el 12 de junio, pero la falta de ritmo tras dos meses en el dique seco y el miedo al coronavirus podrían complicar un retorno pactado en los despachos pero no con los deportistas y cuerpo técnico.

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Según una exclusiva publicada hoy por The Timesdurante las dos videollamadas grupales que efectuó la Premier para informar de los nuevos protocolos sanitarios para los entrenamientos –una con los 20 entrenadores de primera división y otra con un futbolista de cada equipo- se plantearon serias dudas de que se vaya a volver fútbol en Inglaterra el próximo día 12.

Los entrenadores, según este periódico, aseguran que están recibiendo presiones del gobierno británico para volver a los terrenos de juego sin tener el suficiente tiempo para preparar táctica y físicamente a sus futbolistas, con las consecuencias que eso puede tener en una temporada en la que habrá campeón, puestos europeos y, más importante aún, descensos. Además, los técnicos plantearon quién asumiría la responsabilidad si alguien enferma gravemente del coronavirus, una pregunta que los clubes no saben si podrán responder desde el punto de vista legal antes del próximo martes.

Por su parte, los jugadores aseguran que necesitan cuatro semanas de entrenamiento completo, y, por el momento, solo les han presentado los protocolos sin contacto físico, por lo que de momento no quieren firmar su consentimiento hasta que no vean cuáles son los procedimientos esperados para la segunda fase. Es decir, quieren saber qué medidas sanitarias se van a tomar para que puedan entrenar con ‘normalidad’ junto al resto de sus compañeros y cuándo se harán efectivas. Todo ello se une también al miedo que muchos futbolistas han expresado por la enfermedad, ya que muchos de ellos sienten que no se les están respondiendo todas sus preguntas.

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Por el momento, además, la Premier ha dado la orden de que los grupos a los que se les realicen las pruebas del coronavirus -a priori dos por semana- no superen las 40 personas, lo que limitará mucho la cantidad de personal de la que podrán disponer los entrenadores. El próximo lunes se producirá la decisiva reunión en la que clubes los implicados en la competición deberán ponerse de acuerdo para ultimar los detalles del regreso, algo que, tras conseguirse el visto bueno a los estadios neutrales, parece más cerca.

TOMADO DE DIARIO AS