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Fuente: AS

El Milán no consigue levantar cabeza. Después de haber perdido en las últimas tres jornadas de la Serie A, los rossoneri no pasaron del empate en San Siro ante el Genoa en un partido que se recordará sobre todo por la expulsión a Leonardo Bonucci, eje del nuevo proyecto rossonero y, en este momento, en crisis como todos sus compañeros. El excentral de la Juve, que no veía una tarjeta roja en la Serie A desde 2012, en el minuto 22 golpeó con un codazo (quizás involuntario) a Aleandro Rosi, y el colegiado Giacomelli, tras haber revisado las imágenes del VAR, decidió echarle. Y, para echarle sal a la herida, el central podría perderse por sanción las próximas dos jornadas, incluyendo el partidazo con la Juventus del próximo sábado.

A pesar de la inferioridad numérica, los milaneses jugaron un partido con corazón, agarrados a la calidad de Suso (que en la banda derecha volvió a mostrar lo que vale) y a las llegadas de Borini, pero sin puntería (Kalinic fue sustituido por el joven Cutrone y se llevó los pitos de sus tifosi). Los locales, obviamente, también sufrieron algún peligro aunque los de Juric, sin embargo, no supieron aprovechar las ocasiones que tuvieron y siguen en las zonas bajas de la clasificación. Como el mismo Milán, que con apenas 13 puntos está a 12 de la cima de la tabla: de Montella, con inversiones en el mercado superiores a los 200 millones, se esperaba mucho más. El técnico sigue en la cuerda floja.

Sonríe, en cambio, el Roma, que ha olvidado con un triunfo a domicilio en casa del Torino el KO con el Nápoles: fue decisivo, una vez más, Aleksandar Kolarov, que marcó su tercer tanto de la temporada con un lanzamiento de falta perfecto. Es la undécima victoria consecutiva fuera de casa para los capitalinos (que alcanzan el récord del Inter 2006/07), y le permite a los giallorossi ganar dos puntos sobre los azzurri y el Inter, que ayer empataron a cero en San Paolo.

La Fiorentina, por su parte, paseó en el estadio del Benevento, que con nueve derrotas en nueve jornadas acaba de registrar el peor arranque liguero en la historia del campeonato italiano. El 3-0 de la Viola lo firmaron Benassi, Babacar y Thereau de penalti. En el resto de los encuentros, dos victorias por la mínima: la del Atalanta con el Bolonia (gol de Cornelius) y la del Sassuolo en el estadio del SPAL, firmada por Politano con un tanto después de un solo minuto.