El director técnico de Barcelona Sporting Club, Pablo Trobbiani, compareció ante los medios de comunicación tras la dolorosa caída 3-0 en Ambato y asumió la responsabilidad por el rendimiento del equipo. En sus primeras impresiones, el estratega argentino reconoció la superioridad del rival y ofreció disculpas a la afición torera: “Esto es de trabajo, Macará viene de un proceso largo… Lo teníamos estudiado, pero el fútbol es así. A veces te salen bien las cosas, hoy no salieron como nosotros queríamos. Quedamos en deuda con la gente y con la hinchada. Nos vamos dolidos a Guayaquil, porque queríamos ganar los tres puntos”.
Pese al duro impacto que supone hundirse en el último lugar del hexagonal, el entrenador enfatizó la necesidad de mantener la cabeza en alto y aprender de las fallas cometidas en el Estadio Bellavista. Trobbiani analizó la volatilidad del deporte y la obligación de mantener la constancia en el trabajo diario: “Hay que seguir corrigiendo, esto es así. Un día estás feliz porque ganaste, al otro día estás amargado porque pierdes y tienes que seguir corrigiendo día a día…”.
Finalmente, el timonel del cuadro amarillo dejó en claro que el margen de lamento debe ser corto para enfocarse inmediatamente en el próximo desafío del calendario. Con la mirada puesta en dar la vuelta a la página, concluyó su intervención marcando el objetivo inmediato: “Hay que trabajar para el partido que viene. Esto tiene que doler hasta mañana o pasado y de ahí centrarnos en Liga de Quito”.


