El Más Monumental de River Plate está inmerso en uno de los momentos más importantes de sus más de 85 años de historia. El club de Núñez anunció oficialmente una remodelación y ampliación integral que llevará su campo de juego a una capacidad de 101.000 espectadores, con un techado casi total de las tribunas y una transformación arquitectónica que lo confirmarán como uno de los estadios más grandes y modernos del planeta.
Durante el anuncio oficial de la remodelación, el presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, remarcó el carácter histórico y colectivo del anuncio. “Hoy venimos a anunciar el proyecto de ampliación y techado en nuestro estadio, el Más Monumental. Es un día histórico que tiene antecedentes y un recorrido, que tiene que ver con un proceso histórico. No hay ninguna cuestión fundacional: esto es una construcción colectiva, un sueño colectivo hecho realidad que data de más de 85 años“, señaló.
Di Carlo vinculó el proyecto con la herencia de figuras clave como Antonio Vespucio Liberti y con el proceso iniciado hace más de una década por las gestiones de Rodolfo D’Onofrio y Jorge Brito. También destacó que el nuevo punto de partida fue posible gracias a las decisiones tomadas durante la pandemia, cuando River aprovechó la ausencia de público para reformular completamente el campo de juego. El presidente riverplatense también subrayó el rol de los socios y el modelo institucional: “River puede emprender una obra de esta envergadura como asociación civil sin fines de lucro, sostenida fundamentalmente por el esfuerzo de sus 350.000 socios“.
La inversión total de la obra, que será financiada mediante créditos internacionales de largo plazo, superará los 100 millones de dólares, comenzará en abril de 2026 y se extenderá por aproximadamente 36 meses, pero tan solo es un paso más en la mentalidad expansionista y de grandeza del club de Núñez.
El Monumental, Más que un estadio de futbol
Tal y como explica Mariano Taratuty, vicepresidente de River Plate y presidente de Obras e Infraestructura del club, el Monumental ya había vivido transformaciones profundas recientemente aprovechando una oportunidad histórica. “La gestión actual tiene doce años y los primeros años fueron más de levantar el club económicamente y financieramente que pensar en una obra. Pero sí la veníamos estudiando para entender hacia dónde podíamos y queríamos ir dentro de las posibilidades. La fase 0 fue en pandemia, que si algo bueno nos dio la pandemia, fue entender que teníamos un año para aprovechar, y ahí es donde hicimos el nuevo campo de juego”.
Ese parón forzado permitió a River Plate cambiar su estadio para poder explotar al máximo otra vía de negocio. “Bajamos el nivel dos metros del césped, lo hicimos con tecnología híbrida aprobada por la FIFA, con un 95% natural y 5% sintético, con un sistema de refrigeración y calor. Y bajar el terreno de juego dos metros nos permitió proyectar las nuevas tribunas bajas y sacar la pista de atletismo. El estadio se proyectó en los años 30 con la posibilidad de que Buenos Aires recibiera unos Juegos Olímpicos, algo que nunca sucedió. La pista había quedado obsoleta y la premisa de nuestros hinchas era poder acercarse al máximo al campo de juego, y lo terminamos logrando. En estos últimos años, logramos dos cash flows distintos. El ordinario del club no lo tocamos, no dependimos de la venta de Enzo Fernández ni de Julián Álvarez, y sí de un cash flow nuevo donde dijimos que los 100 palcos adicionales nuevos, más los que ya tenía el club, las nuevas plateas con los nuevos hospitalities, más el naming del estadio, que nunca antes había tenido y es el único que tiene en la historia de Argentina, y ahora con el campo de juego renovado poder hacer muchos recitales, eso nos va a dar un número. Ese número es el que vamos invirtiendo durante estos años, logrando tener un estadio de niveles internacionales, con mucha tecnología, capacidad para 85.000, que lo hace el recinto más grande de Sudamérica, y donde tenemos sold out desde hace más de cien partidos”.
Precisamente, la Grandeza (y nunca mejor dicho) de River Plate ha sido saber consolidarse como una referencia mundial a la hora de ser sinónimo de éxito tanto en deporte como en espectáculos. “Internacionalmente, Argentina es un punto muy importante para los artistas e incluso ya está instalado que si no es en el Monumental, no vienen a Argentina. No hay un estadio plan B. La ubicación del estadio, la modernización de las instalaciones y el público pasional argentino es un combo imbatible a nivel mundial. El artista dice que o es en el Monumental o espero otra fecha, nos dicen los productores. Eso es muy importante para el nombre de River como institución a nivel internacional y también para lo cultural y social a nivel de país y ciudad. Que puedan venir los artistas y poder brindar el servicio que brindan. Y a nivel económico para el club también es esencial, con este nuevo cash flow que describíamos, con un campo de juego que con el cover adecuado no se echa a perder como antes, es un ingreso muy importante para la institución”.
Un estadio muy especial para Leo Messi
Aunque nunca vistió la camiseta de River Plate, el estadio Monumental ocupa un lugar especial en la carrera de Lionel Messi. El estadio de Núñez fue en muchísimas ocasiones el escenario donde el capitán de la Selección Argentina desplegó su mejor versión, logrando que su emotiva despedida ante Venezuela, ya ese 3-0 fue su más que probablemente último partido oficial en Argentina, fuera el broche perfecto a una gran historia de amor.
“Lionel Messi nunca perdió en el estadio Monumental. A lo largo de su carrera siempre fue muy elogioso con el césped de Núñez, al que comparó con el de los mejores estadios europeos, destacando que esas condiciones le permiten desarrollar su mejor fútbol. Además, el clima en las tribunas, con la cercanía de más de 85.000 personas, convierte al Monumental en un estadio único en Argentina. El hincha riverplatense, en particular, siempre le brindó una calidez especial cada vez que jugó allí con la Selección. En sus 28 partidos disputados en Núñez, Messi acumula 21 victorias y 7 empates. En este escenario convirtió 19 goles y entregó 11 asistencias, lo que lo consolidó como el máximo goleador histórico de la Selección Argentina en el Monumental”
Grandeza con cabeza
Tal y como nos contó Mariano Taratuty, esta ampliación y mejora constante del Más Monumental no es más que la seña de identidad del club millonario. “El mandato riverplatense, el espíritu de nuestros fundadores, es de ir a por más. La grandeza de la institución es poder crecer e ir a por más. River hoy tiene 350.000 socios, el segundo a 10.000 de distancia del Bayern de Múnich, que es el primero, y creemos que en un año podemos superarlo”
A pesar de su ambición constante por la Grandeza, River Plate ha encarado siempre esa búsqueda con sensatez y coherencia, y la polémica por el color de las butacas del Monumental, con un criticado color gris en vez del distintivo rojo, es un claro ejemplo. “El color de los asientos tiene su explicación y es muy clara. Dentro del departamento de diseño de River teníamos casi 30 renders distintos con un estadio rojo y blanco. Cuando nosotros llegamos a los dos finalistas, con las mejores butacas del mundo, los dos nos mandaron un mail en que nos decían que el precio de la butaca es el mismo sea cuál sea el color, pero sepan que, por el clima que tiene Buenos Aires y ser un estadio sin techo, este rojo de River, en unos cinco años se empieza a poner rosa y las butaca no se pintan, son de plástico inyectado y hay que cambiarlas”.
“Entonces nosotros decidimos parar y debatirlo un poco internamente, porque es una renovación muy grande y se tomó una decisión de sentido común, de cuidar los recursos del club y de los socios y que la butaca tenga que durar 20-30 años. Y después poner el rojo y el blanco en todos los lugares donde podamos hacerlo, como en la fachada del estadio que no estamos ni pintándola, estamos usando aluminio para que dure en el tiempo. Nos mostraron ejemplos en el mundo de qué podía pasar, como en el Camp Nou: el rojo del Barça era rosa y el azul era celeste. Acá en Argentina también es fácil ver estadios relativamente nuevos que tienen las butacas decoloradas”.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


