La escalada militar en Oriente Medio ya afecta incluso al calendario de la Formula 1. El proveedor oficial de neumáticos Pirelli anunció la cancelación del test de neumáticos que tenía programado para este fin de semana en el Circuito Internacional de Baréin debido a la “situación internacional en evolución” y a preocupaciones de seguridad.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte tensión regional tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, que desencadenó represalias iraníes con misiles dirigidos a bases militares estadounidenses en varias naciones del Golfo, incluido Baréin. Algunas instalaciones en Manama resultaron impactadas o quedaron bajo amenaza directa, lo que llevó al cierre del espacio aéreo y a la cancelación de actividades deportivas en la zona.
La prueba cancelada estaba orientada al desarrollo de neumáticos para condiciones de lluvia y contaba con la participación de equipos como Mercedes y McLaren. La empresa aseguró que todo su personal actualmente en Baréin se encuentra seguro en sus alojamientos y que trabaja para organizar su retorno a Europa o su traslado a Australia, donde la temporada 2026 comenzará la próxima semana.
Tanto la organización de la F1 como la FIA mantienen un estrecho monitoreo de la situación a casi seis semanas del Gran Premio de Baréin, fijado para el 12 de abril, y del Gran Premio de Arabia Saudita una semana después. Por ahora, ambos eventos siguen en pie, pero la creciente inseguridad en la región obliga a evaluar constantemente cualquier riesgo que pueda afectar a equipos, personal y logística.
La decisión de Pirelli marca uno de los primeros impactos directos del conflicto geopolítico en el deporte motor internacional y subraya cómo las tensiones entre grandes potencias pueden tener repercusiones inesperadas fuera del ámbito estrictamente militar.



