Horas antes de que se instalara el juicio político en el pleno de la Asamblea Nacional, el presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, presentó su renuncia irrevocable al cargo. La decisión se conoció la mañana de este miércoles 18 de febrero de 2026, a través de una publicación realizada por el propio funcionario en su cuenta personal de la red social X, marcando un giro inesperado en el proceso político que debía desarrollarse en su contra.
El presidente del Legislativo, Niels Olsen, había convocado a los 151 asambleístas a la sesión 071 para las 10:00 de manera presencial. Godoy enfrentaba un proceso impulsado por cinco legisladores del correísmo —Viviana Veloz, Raúl Chávez, Xavier Lasso, Liliana Durán y Franklin Samaniego— quienes lo acusaban de inobservar el artículo 168 de la Constitución, relacionado con la obligación de garantizar la independencia judicial y promover la transparencia en la administración de justicia.
En un documento dirigido a Andrés Fantoni, presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y a Niels Olsen, Godoy aseguró que su decisión responde a los principios que han guiado su vida pública. Sostuvo que durante un año y siete meses ejerció el cargo con “responsabilidad, transparencia, independencia y absoluto compromiso con el país”, y que asumió la dignidad con la convicción de impulsar una transformación profunda del sistema judicial.
En su carta, el ahora exfuncionario señaló que la coyuntura política ha generado presiones y agendas particulares que dificultan la ejecución de reformas estructurales en la Función Judicial. “Creo firmemente que la institucionalidad debe estar por encima de cualquier persona y que cuando las condiciones políticas impiden avanzar con coherencia y responsabilidad, corresponde actuar con consecuencia”, expresó. Finalmente, agradeció a los servidores judiciales que, según afirmó, acompañaron un proceso de fortalecimiento institucional durante su gestión.



