Jindrich Trpisovsky, técnico de 49 años que dirige desde 2017 al Slavia de Praga, tiene muy claro qué significa para él “jugar bien”. En su rueda de prensa previa al partido que este miércoles le enfrentará en su Eden Arena al FC Barcelona en la fase liga de la Champions League, el técnico checo definió su posición al respecto. “Cuando juegas bien dicen que juegas como el Barça”, comentó en una frase que podría encabezar el túnel de vestuarios de cualquier instalación.
“Para mí es increíble… si alguien me hubiera dicho que a los 20 años jugaría contra el Barça me parecía inalcanzable. Es una fiesta del fútbol. Cuando juegas bien dicen que juegas como el Barça. Es un equipo gigante. Seguía mucho al Barcelona en los tiempos de Guardiola, me gustaba mucho Xavi. Ahora me gusta Raphinha, Lamine… Podría quedarme mucho tiempo hablando de ellos”, se explayó el técnico de un Slavia que, con tres puntos, quiere mostrar una versión competitiva que ya demostró al empatar recientemente ante el Athletic de Bilbao en Praga (0-0).
La baja de Lamine Yamal en el Barça por el cumplimiento de una sanción es un alivio pero a la vez una merma para el espectador. “Pues es una lástima porque teníamos una gran oportunidad de ver estos jugadores. También por los aficionados. En el equipo hay muchos chicos que no tendrán otra ocasión de jugar contra jugadores de tanta calidad”, aseguró Trpisovsky.
En el Barça sí estará otro mago, Pedri González, “otro jugador de mucha calidad, como Fermín y Olmo”, amplió antes de extenderse en el centrocampista canario. “Pedri es un jugador moderno, muy técnico, con gran capacidad de juego, con buen regate. Él y Fermín tienen buen físico. Son creativos y también buenos en espacios grandes. Con Fermín se complementan mucho. Si Pedri no se lesiona, acabará siendo un jugador fantástico”, describió.
El Barça llega a Praga presionado por la necesidad de hacer un 6 de 6 puntos en las dos últimas jornadas de la ‘fase Liga’ si aspira a estar en el Top 8 de la Champions League, pero el entrenador del Slavia no confía mucho que ese condicionante agarrote el juego de los azulgrana. “Tienen altísima calidad y mucha concentración, porque además la Champions se juega al máximo. Ellos seguro que lo darán. Hoy entrenan aquí y eso no estaba previsto, así que concentrados seguro que están”, advirtió. La necesidad de vencer es un acicate para el Barça más que una rémora. “No sé si nos beneficia la situación que el Barça tiene en la clasificación. Los grandes equipos no pierden dos partidos seguidos, esto les puede motivar”, avisó.
El Slavia jugó a mediados de diciembre su último partido oficial, correspondiente a la Liga checa, y desde entonces ha disputado tres amistosos que serán el bagaje reciente con que se presentarán ante el Barça. “Es una duda a resolver. No sé el estado de nuestro equipo. Es nuestro primer partido del nuevo año y será un test importante”, admitió. Sin embargo, el entrenador del Slavia dio por sentado que su equipo jugará “con intensidad y con la voluntad de presionar al rival”. Ofreció una señal táctica de por donde confía en meter en problemas al Barça. “Queremos mostrar nuestra capacidad, también a balón parado”, dijo.
La clave, con todo, pasa por minimizar el fallo propio. “Ante un rival así, además de ir a tope no hay que cometer errores, porque si los cometes el rival te castigará”. Es una combinación de virtudes que tratará de estimular en su charla. “Hay que jugar al cien por cien y presionar todo el rato. También jugar con riesgo, aunque vamos a ver hasta que punto nos podemos arriesgar. No podemos perder el balón, tenemos que intentar que corran”, enumeró.
Las bajas temperaturas pueden ser un aliado del Slavia o, al menos, eso le plantearon al responsable técnico del equipo checo. “Ellos tendrán frío, sí, pero nosotros hemos jugado en España (Marbella) y al volver aquí la diferencia era de 27 grados. El Barcelona está acostumbrado a jugar con cambios de temperatura. No creo que haya condiciones extremas este miércoles. Además, Flick es alemán y sabe lo que puede encontrarse en cuanto al clima”, puntualizó.
El apoyo de la grada del Eden Arena, capaz para 21.000 espectadores de los cuales 900 serán culés, puede ser un factor determinante para el equipo local. “Ganar sería increíble para nuestros aficionados. Jugar en casa es una buena oportunidad y nuestra gran ventaja”, admitió Trpisovsky.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


