El racismo ha sido uno de los puntos negros que ha acompañado al fútbol desde su fundación, aunque normalmente no se ha manifestado en las altas esferas. Pero el ex jugador de Inglaterra, Sol Campbell, sorprendió con unas declaraciones a 'The Sunday Times' en las que aseguró que este tipo de pensamiento ha estado presente en los cargos importantes de la Federación Inglesa de Fútbol (FA) durante las últimas décadas.
"Si hubiera sido blanco, habría sido capitán de Inglaterra durante más de diez años como lo fui en el Tottenham", dijo, y argumentó su discurso apoyándose en la capitanía de Michael Owen durante mucho tiempo en la selección, a pesar de que era más joven que el ex zaguero del Arsenal. "Era un fantástico jugador, pero no era un buen capitán. Siempre me he preguntado por qué no lo era yo y la respuesta siempre ha sido la misma: mi color de piel", indicó.
El defensa explicó que, "cuantos más títulos ganaba, más lejos veía la posibilidad de ser capitán", a pesar de que "jugaba bien" y de que "tenía un buen comportamiento, tanto dentro como fuera del terreno de juego".
Campbell cargó contra la FA al aseverar que "en las categorías inferiores sí vale tener capitanes negros o mulatos", pero "en la absoluta no". Además, pidió dar más diversidad de razas "al cuerpo técnico de la selección y así tener un poco más de color".