La polémica entre Dana White e Islam Makhachev continúa después de que la UFC oficializara el combate por el título interino del peso wélter entre el ecuatoriano Michael Morales y el brasileño Carlos Prates. La decisión llega tras la negativa del campeón indiscutido a defender su cinturón en enero de 2027, una situación que provocó el malestar del presidente de la promotora.
El combate se disputará el próximo 30 de enero en Toronto, Canadá, durante el UFC 336. La organización confirmó que el ganador obtendrá el derecho de enfrentarse posteriormente a Makhachev para buscar la unificación de los cinturones. Así, Morales tendrá la oportunidad más importante de su carrera y buscará mantener su invicto profesional, que registra 19 victorias.
Dana White cuestionó la disponibilidad del campeón daguestaní, quien habría rechazado una propuesta para enfrentar a Prates en el evento. “Islam lucha una vez al año de promedio. Le teníamos programado para enero, pero luego dijo que no quería luchar hasta después del Ramadán”, manifestó el directivo, antes de agregar: “No puedes retener divisiones así, tienes que seguir moviéndote”.
Makhachev, por su parte, defendió la necesidad de definir al aspirante más merecedor de una oportunidad por el campeonato: “Demasiados candidatos, tenemos que saber quién es el mejor, quién lo merece. Cuando sepamos quién es el contendiente verdadero, estaremos de vuelta enseguida”.
El ruso considera que Prates y Morales deben enfrentarse para determinar quién tiene los argumentos deportivos suficientes para disputar el título. Además, aseguró que peleará contra el vencedor cuando esté listo para regresar al octágono.
La decisión también generó una reacción de Prates, quien expresó su inconformidad por no recibir directamente la oportunidad de disputar el título indiscutido. El brasileño lanzó críticas contra Makhachev y prometió derrotar a Morales el 30 de enero para después enfrentarse al campeón.
De esta manera, la UFC busca mantener activa la división mientras espera el regreso de Makhachev. Para Michael Morales, el desafío representa la posibilidad de convertirse en campeón interino y acercarse a la cima de las artes marciales mixtas, en una pelea que estará marcada por la controversia entre el campeón y la dirigencia de la organización.



