El defensor ecuatoriano protagonizó un insólito momento en la final entre Corinthians y Palmeiras. Estando amonestado, derribó a un rival dentro del área, generando un penal para Palmeiras, que finalmente fue atajado. Sorprendentemente, se salvó de recibir la segunda amarilla por esa acción.
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Sin embargo, minutos después, Torres cometió otra durísima falta y esta vez no hubo salvación: el árbitro le mostró la tarjeta roja directa. Su expulsión dejó a Corinthians con un hombre menos en un partido clave por el título paulista.
— DG (@DGols01) March 28, 2025