La temporada pasada, cuando el Barça cayó 3-0 en el Allianz Arena, la plantilla azulgrana salió absolutamente hundida porque quedó evidenciado que estaban muy lejos de la élite. Esta vez, después de perder en el Allianz (2-0) las sensaciones fueron muy distintas porque sobre el campo en tramos de partido incluso se vieron superiores a los alemanes. En menos de un año la diferencia ha quedado prácticamente solventada y solo queda pulir algunos detalles. De eso son conscientes en el vestuario azulgrana, pero también en el del Bayern de Múnich, tal y como admitió Joshua Kimmich (27 años) a algunos futbolistas del Barcelona.

Al final del partido, como de costumbre, algunos jugadores de ambos equipos estuvieron conversando en el túnel de vestuarios. Allí fue cuando Kimmich, uno de los puntales del equipo de Jurgen Nagelsmann, admitió a los culés que les habían dominado y que seguramente había sido la vez que más les habían hecho correr en el Allianz Arena.

Kimmich felicitó a los culés y les deseó suerte para el futuro. No fue el único en hacerlo. La visión de Joshua fue global en el vestuario bávaro, como se vio también en los discursos públicos. Declaraciones sinceras, como la del propio entrenador del Bayern. “La diferencia es que hemos sido más eficaces”, admitió Nagelsmann, mientras que Sané indicó que “han mejorado mucho respecto a la temporada pasada y, ahora, realmente juegan un mejor fútbol. Tuvimos un poco de suerte, pero a veces es parte del fútbol”.

TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO