La reforma de la Champions anunciada hace unos meses por la UEFA sigue generando debate. El torneo arrancará en 2024 con bastantes novedades. Se ampliará el número de equipos y partidos en la fase principal, se utilizará el formato suizo de liguilla en vez de los grupos y la forma de clasificarse será algo diferente. Aunque el comunicado del máximo organismo ya anunció en su día que algunos matices de la nueva competición estaban «abiertos a modificaciones», hay asuntos que confrontan bastante con los intereses de otros actores del fútbol. En especial, y según publica el Times, el del formato de clasificación.

La UEFA había previsto un cupo para dos equipos según el ránking UEFA y no por los méritos deportivos. Es decir, un club que hiciera una mala temporada y no accediera a la Champions podría jugarla si en los últimos años hubiera acumulado puntos suficientes en el coeficiente. De esta manera, se intentaría que conjuntos poderosos pudieran «salvar» un mal año. La temporada pasada, sin ir más lejos, el Tottenham fue séptimo en la Premier, pero hubiera jugado la actual Champions por coeficiente.

Este asunto, el de los ránkings, ya suscitó bastante debate en la propia UEFA. Es más, con el anuncio de la creación de la Superliga se reforzó el argumento de que los clubes deben clasificarse siempre por méritos deportivos. Precisamente eso es también lo que defienden las Ligas Europeas, representadas en estos momentos por Javier Tebas en al congreso de UEFA. En el propio seno de las organizaciones, como ocurrió en la Premier, se hizo ver que la clasificación por coeficiente no iría acorde al espíritu deportivo de la competición.

Más peticiones

Según se publicó en Sportschau las peticiones de las ligas van más allá. El calendario les preocupa. Para que haya 100 partidos más de Champions (cuatro más por equipo) deben ocuparse cuatro fechas, algo problemático dado el ajetreado calendario futbolístico. La Carabao Cup inglesa, por ejemplo, podría desaparecer. También el clásico parón de invierno en Alemania. También surge el debate de si una Champions potente a nivel de mercado televisivo haría que las ligas nacionales perdieran fuerza. Si las operadoras gastan mucho en la competición europea, luego no tendrían tanto para hacerlo en las domésticas.

Las ligas menores también hacen fuerza para verse favorecidas. Campeonatos como los de Turquía, Austria o Escocia ven cómo sus ganadores tienen que jugar rondas previas en la actualidad. La reforma y la ampliación, piensan, es el momento idóneo para que se cuente con ellos ya en la fase principal, no con terceros y cuartos clasificados de otras ligas. A finales de este año está prevista una nueva revisión del formato. Habrá novedades y más debate. La nueva Champions, prevista para 2024, aún tiene que concretar muchas cosas.

TOMADO DE DIARIO AS