El portero del PSG ha analizado la eliminatoria de su equipo ante el Bayern. No quiere detenerse en el pasado, pero lo sucedido ante el Barça le da confianza. El portero costarricense le detuvo una pena máxima a Messi durante el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions en el Parque de Los Príncipes. Tras el 1-4 de la ida favorable a los franceses, en la vuelta Mbappé abrió el marcador y Messi empató. Al filo del descanso el argentino podía iniciar el sueño de la remontada, pero Keylor le detuvo el penalti. El marcador ya no se movería. Keylor ha encontrado la estabilidad en el PSG y episodios como ese le permiten afrontar el duelo con el Bayern más confiado. Sobre su parada a Messi es sincero.

“Es genial porque no sucede todos los días. Pero, cuando tienes la oportunidad, tienes que estar preparado. Pero es cierto que detener un penalti a un jugador así es lo mejor”, reconoce en France Football antes de medirse con Neuer, el que fue elegido mejor portero FIFA del último año. “Es cierto que es un gran portero. Pero no es algo personal. No vamos a jugar un partido de tenis. No estaremos cara a cara, uno contra el otro “, explica. El Bayern es un equipo completo y exigirá lo mejor del PSG a todos los niveles. “Contra ellos, no te puedes permitir ningún error. Para ganar, no debemos fallar, debemos demostrar que estamos alerta. Por supuesto, somos humanos, por lo que a veces podemos sentirnos abrumados, pero estoy convencido de que con todas nuestras cualidades tenemos las armas para ganarles”, asegura.

A sus 34 años, Keylor se siente parte del proyecto del PSG, de presente y de futuro. Se encuentra muy cómodo en París. “Tengo compañeros que son de oro, ya sea futbolísticamente hablando, pero también humanamente, lo que me permite estar cómodo y sereno en el vestuario a diario. Me siento cercano a las diferentes personas que trabajan en el club. Desde el presidente hasta todos los que integran la plantilla o que trabajan en el centro de formación. El PSG es un club familiar y eso me gusta”, asegura. La ciudad también le fascina.

“No hemos tenido mucho tiempo para aprovechar París, con la situación sanitaria. Pero, como tenemos niños pequeños, fuimos a Disneyland Paris y nos encantó. ¡Incluso le dije a mi esposa que nos divertíamos más que nuestros hijos! Y, por supuesto, como a todo el mundo, nos encantó visitar la Torre Eiffel, nos gusta pasear por las calles de París… ¡Es una sensación muy agradable descubrir la capital del amor! Esperamos poder descubrir más pronto”, concluye.

TOMADO DE DIARIO AS