Sergi Roberto firmó en enero de 2018 la ampliación de su contrato hasta el 30 de junio de 2022 con una cláusula de rescisión prohibitiva, cifrada en 500 millones de euros. El tercer capitán barcelonista es feliz en el Camp Nou, donde se siente muy valorado, y también en Barcelona, donde el 8 de noviembre nació su primera hija, Kaia. También es cierto que no es titular indiscutible y que alterna su puesto con Nélson Semedo en el lateral y que a sus 28 años es objeto de interés del Manchester City, como avanzó ayer Miguel Rico en nuestra contraportada. De momento, en el Camp Nou consta que Sergi Roberto gusta en el Etihad Stadium sin que haya habido un paso más allá por parte del club inglés y de su director deportivo, Txiki Begiristain.

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El Barça está analizando la situación sabedor de que debería reforzar una posición clave en la plantilla en la que también Semedo tiene ‘novias’ de enjundia en el mercado y también consta que Sergi Roberto solo abandonaría la disciplina del club azulgrana en caso de recibir la llamada de un conjunto entrenado por Pep Guardiola. El del Baix Camp, que llegó al Barça en 2006 cuando tenía 14 años, ha rechazado el interés de otros clubs importantes en el pasado dejándose solo la puerta abierta a irse en caso de ser su entrenador el de Santpedor. Es el mismo caso de Sergio Busquets.

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Guardiola es el entrenador que hizo debutar a Sergi Roberto al final de la ida de semifinales de la Champions League 2010-11 en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid (0-2). Suplió a David Villa en el minuto 90. Solo pudieron coincidir una campaña más ya que al final de la 2011-12 se marchó Pep, que fue suplido por Tito Vilanova.

TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO