Tottenham protagonizó una trepidante remontada y empató 2-2 con Manchester City, en un partido de ida y vuelta entre dos clubes que luchan por los puestos de vanguardia de la Liga Premier.

Pep Guardiola, que venía de sufrir la peor derrota de su carrera como técnico el fin de semana pasado con el City, quedó furioso porque el árbitro no pitó un penal a favor de su equipo. Casi inmediatamente después, Son Heung Min sentenció el empate por Tottenham.

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Los Spurs, dirigidos por el argentino Mauricio Pochettino, conservaron el segundo puesto, a seis puntos del líder Chelsea, y se alejaron a un punto del tercero Liverpool, que cayó 3-2 ante Swansea. El City sigue quinto a nueve unidades de los Blues, que enfrentan el domingo a Hull.