Yaya Touré, centrocampista del Manchester City, ha admitido que fue pillado conduciendo por encima del límite de alcohol permitido aunque destacó que “era importante que el tribunal dijera que no había bebido de forma intencionada”, como así sucedió.

El peculiar caso que este martes se ha visto en un tribunal de justicia se inició el pasado 3 de diciembre, cuando Yaya Youré fue detenido en Dagenham, al este de Londres. Sometido a un control de alcoholemia, el jugador del Manchester City dio una tasa por encima de lo permitido, por lo que la policía solicitó que le fuera retirado el carnet de conducir por espacio de 18 meses.

Yaya Touré admitió que estaba por encima de la tasa de alcohol permitida pero que no había bebido de forma intencionada. El jugador ha comparecido este martes ante la corte que ha visto el caso y ha mostrado su satisfacción “porque era importante para mí que el tribunal dijera que no había consumido alcohol de manera intencionada”.

El centrocampista marfileño destacó que “es bien sabido que soy musulmán y que no bebo, siempre me he negado a beber alcohol, cualquiera que me conoce lo sabe”. Yaya Touré añadió que “la ingestión de bebidas alcohólicas es un delito grave y aunque yo no había bebido de forma intencionada acepto la sentencia. Me gustaría disculparme por esta situación así como dar las gracias a mi familia, al personal del Manchester City, a mi equipo jurídico y a todos los aficionados que me han apoyado en estos momentos difíciles”.