Emelec se vio obligado a cambiar de entrenador sobre la marcha. Estaba pasando, probablemente, la mejor etapa de Gustavo Quinteros bajo el mando del conjunto azul. Victorias de visitante, como la conseguida ante Universidad de Chile, hacían pensar que el equipo del DT argentino naturalizado boliviano estaba para finalmente dar el salto de calidad en el torneo internacional pero llegó el llamado de la selección ecuatoriana, una oferta difícil de rechazar; por las motivaciones económicas y deportivas.

Omar De Felippe, por recomendación del propio Quinteros, llegó a Guayaquil con la valija llena de ilusiones. Sabiendo el gran nivel que tendría que mantener o superar.

Por ahora fueron 6 partidos los que estuvieron bajo la conducción técnica de Emelec. En total, cosechó 10 puntos de 18 posibles. Perdió los últimos dos cotejos como visitante: Independiente del Valle por Campeonato Nacional y The Strongest por Copa Libertadores de América.

El DT argentino solo sabe lo que es ganar en Guayaquil. Derrotó a River en el “Chucho” Benítez y venció sus dos partidos como local; ante el Aucas, último en la Tabla de Posiciones del fútbol ecuatoriano, y contra el Deportivo Cuenca, cuadro que también está peleando en las últimas posiciones.

Otra de las deudas pendientes que tiene Omar De Felippe es con la competencia internacional, ya que tan solo consiguió un punto en sus dos partidos disputados. Primero dejó escapar unidades ante Internacional de Porto Alegre como local al empatar 1-1, y posteriormente perdió contra The Strongest 1-0 en Bolivia, resultado que causó alarma en la hinchada azul debido a que existirían riesgos para clasificar a la siguiente etapa.

El cambio de estratega parece que le está costando al cuadro eléctrico. De Felippe ha querido modificar varios aspectos desde lo táctico, principalmente en fase ofensiva. Ubicó a Emanuel Herrera como 9 en punta, contraste al esquema del actual DT de la Tricolor. Quinteros no jugaba con un referente de área.

Las modificaciones siempre cuestan, más en un equipo totalmente diseñado como lo era Emelec. De Felippe está pagando el precio lógico por querer imponer su ideología de juego. Por ahora está en etapa de adaptación. El tiempo y los resultados serán los que podrán enaltecerlos o condenarlo.

Las modificaciones siempre cuestan, más en un equipo totalmente diseñado como lo era Emelec. Omar De Felippe está pagando el precio lógico por querer imponer su ideología de juego. El tiempo será el único testigo para juzgarlo.

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