En un partido de la jornada 30 de la Serie A del Calcio, Juventius le ganó a domicilio a Inter en el estadio San Siro de Milán: primero anotó Fabio Quagliarella, luego empató Rodrigo Palacio pero Alessandro Matri definió el enfrentamiento anotando el 2 a 1 en favor de los bianconeri.

Así, la Vieja Señora alarga momentáneamente su ventaja en la cima de la tabla y, con 68 puntos, se pone a doce distancias desde Nápoli (que aún debe jugar), mientras que los nerazzurri se quedaron con 47 unidades y comparten con Roma el sexto escalón, si pero con un partido menos (deben recuperar el encuentro contra Sampdoria de la pasada jornada).

Fue un match realmente intenso y muy apasionante, que logró transmitir emociones a pesar de la pésima labor de Rizzoli: el referí, vale la pena subrayarlo, no cobró dos claros penales para Juventus y, en el complemento, “no vio” otros tantos para los nerazzurri. A eso le sumó una incomprensible administración de las tarjetas y una serie de decisiones contradictorias, lo que confirma que es el peor árbitro del país. Muy raro que sigan dándole partidos tan importantes como el “clásico de Italia”.

Regresando al partido jugado, la visita bajó muy bien a la cancha y marcó enseguida diferencia gracias a una invención fenomenal de Quagliarella, quien controló el esférico a unos 25 metros desde el arco, a la altura del palo izquierdo, y sacudió un derechazo poderoso pero al mismo tiempo muy fino, que bajó justo a tiempo para meterse abajo de la horizontal, cerca del poste a la derecha del inculpable Handanovic.

La ventaja, claramente, le puso el desafío de la mejor manera a los bianconeri, quienes siguieron controlando bien el enfrentamiento con una maniobra inteligente y de calidad, pero especialmente con buena presión y mucho orden sobre el campo. Sin embargo, el anfitrión creció paulatinamente, de la mano de un buen Kovacic y, sobre todo, de la talentosa pareja de delanteros formada por Cassano y Palacio.

Así la defensa de Juventus empezó a sufrir un poco y Buffón tuvo que resolver un par de situaciones complicadas, así como toda la retaguardia bianconera se vio obligada a cumplir una labor muy dura. Inter, en esa fase del juego, protestó por un penal por una mano de Bonucci, pero el toque del defensor, evidente, fue justamente considerado involuntario puesto que el defensor despejó sin querer en su propio brazo. Una jugada muy parecida a la de Genoa vs. Juventus que causó las protestas de todo el club de Turín por la supuesta falta de Granqvist.

En realidad, quien tuvo razón de lamentarse en el primer tiempo fue la vieja Señora, que no favoreció de dos claros penales, el primero por una falta de mano de Zanetti, que debía ser sancionada con la máxima pena, así como una evidente falta de Handanovic a daños de Vidal al 29º.

En la ocasión, el arquero había tapado muy bien, en salida, baja, para quitarle el esférico al chileno, pero el balón quedó ahí y el “número 1” nerazzurro se desinteresó del esférico y se le tiró en las piernas al volante rival.

El primer tiempo se cerró con una buena chance para el anfitrión, cuando Palacio recibió un gran centro de Cassano desde la derecha pero sin lograr darle fuerza a su cabezazo, que Buffón atrapó sin demasiados problemas.

El complemento empezó con la misma inercia con la que los equipos se habían ido al descanso e Inter construyó un par de peligros, para encontrar el empate ya al noveno minuto. En la ocasión, estuvo mal Pirlo, quien regaló el balón en salida y así Kovacic pudo tirar una contra rápida armada en los últimos metros de la cancha: el balón le llegó a Cassano por izqueirda y de ahí a Palacio, quien fue increíblemente hábil en controlar a toda velocidad el pase rasante de su compañero, meterse en el área y definir con frialdad a lado del palo a su derecha: ¡un golazo del crack argentino!

Pero el conjunto milanés pecó de superficialidad, puesto que se relajó un poco una vez encontrado el empate y le dio la chance de levantarse enseguida a Juventus. Claramente, la Vieja Señora no se dejó repetir la invitación dos veces y a la hora de juego pasó nuevamente en ventaja: Vidal tocó profundo, algo por derecha, para Quagliarella, el delantero llegó hasta el fondo y tocó bajo hacia el primer palo para premiar el buen corte de Matri, hábil en definir de primera por abajo de las piernas de Handanovic.

Vale la pena subrayar el enorme error de los jugadores de Stramaccioni, quien en cambio de jugar se pararon para pedir un saque de meta por la supuesta salida del balón antes de la asistencia de Quagliarella, algo totalmente equivocado porque el bianconero conectó el balón con un buen margen antes de que saliera.

La última media hora fue al roo vivo, tanto sobre el plano del juego cuanto, en particular, sobre el anímico, culpa especialmente de los interistas, que perdieron un poco los nervios, pero también del referí, quien no supo mantener el control del match y no hizo que poner “más leña al fuego”. En efecto, no cobró dos penales para el local, uno por una falta de Chiellini a Kovacic y otro por una clara falta sobre Cassano, siempre de Chiellini.

También faltaron un par de amarillas para los jugadores de Inter, que no viéndose penalizados aumentaron el juego duro. Al final, todo eso terminó por costarle la roja a Cambiasso, quien le pegó una patada durísima a Giovinco cuando el match ya se había cerrado. Ojo: no queremos justificar la locura del volante argentino, quien podía fracturar a su adversario, pero hay que subrayar los deméritos del referí.

De todas maneras, entre el gol y la expulsión, a parte los penales no pasó muchísimo, porque la visita supo defenderse con grande orden, así como Inter no concedió más nada por mérito de una eficaz presión alta. Fue, sin embargo, un final de partido emocionante y no hay que tomar por un mal espectáculo la buena labor táctica de los dos cuadros.

Al final terminó con un triunfo bianconero que no hace que ratificar lo que ya parece seguro desde hace rato, es decir que la Vieja Señora será nuevamente campeona, mientras que Inter difícilmente logrará clasificarse a la Champions, considerando todas las dificultades de un ambiente que luce demasiado frustrado y nervioso.


Inter Milan 1-2 Juventus – Highlights por fasthighlights-2012