Michael Olise quedó en el centro de las críticas después de su expulsión en el empate 3-3 del Bayern Múnich ante el Viking Stavanger, por la Champions League. El extremo francés perdió los nervios tras una provocación del capitán del equipo noruego, Zlatko Tripic, y terminó perjudicando a su equipo en el tramo decisivo del encuentro.
La acción ocurrió en el minuto 74, cuando Olise lanzó el balón al rostro de Tripic y recibió la tarjeta roja. El Bayern se quedó con diez jugadores y, pese a haber remontado una desventaja de dos goles, terminó encajando el tanto del empate en el minuto 90, dejando escapar una victoria que parecía tener encaminada.
La reacción del francés no pasó inadvertida para Lothar Matthäus, una de las grandes leyendas del Bayern Múnich, quien cuestionó su comportamiento. “Eso no se puede hacer. Tampoco aunque el árbitro no lo vea”, manifestó el exfutbolista alemán en declaraciones al diario Bild, al referirse a la acción que provocó la expulsión.
Matthäus reconoció que los rivales suelen recurrir a las provocaciones para desconcentrar a los jugadores más determinantes, pero consideró que Olise debió mantener la calma. “Por supuesto que se intenta sacar del partido a un jugador así por todos los medios posibles”, explicó. Sin embargo, insistió en que el extremo cayó en la trampa de Tripic y no supo controlar sus emociones.
“Me mantengo en que Olise se ha dejado provocar”, añadió Matthäus, quien también lamentó las consecuencias de su reacción. “No solo se ha perjudicado a sí mismo, sino que ha perjudicado, sobre todo, al equipo”, señaló, en referencia a los puntos que el Bayern dejó escapar tras quedarse en inferioridad numérica.
Pese a sus críticas, Matthäus descartó que sea necesaria una sanción económica para el futbolista. Por ahora, el episodio supone un llamado de atención para Olise, quien deberá aprender a gestionar las provocaciones de sus adversarios para evitar que una reacción impulsiva vuelva a comprometer los resultados del conjunto bávaro.


