La FIFA obtendría más de 13.000 millones de dólares durante el ciclo correspondiente al Mundial 2026, una cifra que supera ampliamente las proyecciones iniciales y convertiría a esta edición en la más lucrativa de la historia del fútbol.
El organismo había calculado ingresos cercanos a los 11.000 millones de dólares, pero esa estimación ya habría sido rebasada. El incremento se explica principalmente por la ampliación del torneo a 48 selecciones, además del elevado precio de las entradas y del crecimiento de los acuerdos comerciales y televisivos.
Como referencia, el ciclo del Mundial de Qatar 2022 reportó ingresos por aproximadamente 7.500 millones de dólares, por lo que el salto económico para la edición de 2026 sería considerable.
Ante este escenario, la FIFA estudia la posibilidad de volver a ampliar el formato para el Mundial 2030, pasando de 48 a 64 selecciones. La medida permitiría aumentar el número de partidos, la presencia de más países y, en consecuencia, los ingresos generados por la competición.
La propuesta todavía deberá ser analizada, pero ya ha abierto el debate sobre el equilibrio entre el crecimiento económico del torneo y el nivel competitivo de la Copa del Mundo.


