Lionel Messi volvió a hacer historia con la selección argentina al convertirse en el primer futbolista en marcar en siete partidos consecutivos del máximo torneo de selecciones, estableciendo un nuevo récord absoluto.
Con su gol ante Jordania, el capitán argentino dejó atrás una marca que había permanecido intacta durante décadas. Hasta ahora, el récord era compartido por el brasileño Jairzinho, quien anotó en seis partidos consecutivos en la edición de 1970, y el francés Just Fontaine, que también logró una racha de seis encuentros seguidos marcando en 1958.
Messi alcanzó la histórica cifra tras ingresar en el segundo tiempo y convertir un espectacular tiro libre que selló la victoria de Argentina por 3-1. El tanto no solo le permitió ampliar su leyenda, sino también consolidarse como uno de los jugadores más determinantes en la historia de la competición.
A sus 39 años, el astro argentino continúa rompiendo registros que parecían imposibles de superar. Lo que durante más de medio siglo consiguieron dos leyendas como Jairzinho y Fontaine ahora pertenece en solitario a Messi, quien sigue agrandando un legado que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol mundial.
La marca de siete partidos consecutivos anotando se suma a la larga lista de récords que el argentino ha conseguido a lo largo de su carrera, reafirmando una vez más su condición de leyenda del deporte.


