Noruega no quiere dejar ningún detalle al azar en su regreso a una Copa del Mundo. La selección europea llegó al Mundial con una curiosa y enorme carga de alimentos para su concentración: 300 kilos de pescado, 116 kilos de queso y nada menos que 6.000 naranjas.
Además, la delegación noruega también llevó chefs reconocidos de su país, con el objetivo de que los futbolistas puedan mantener una alimentación lo más parecida posible a la que tienen en casa.
La idea del cuerpo técnico y del staff es clara: cuidar cada detalle en la preparación de los jugadores, especialmente en un torneo tan exigente y con viajes largos como el Mundial 2026.
Noruega, liderada por figuras como Erling Haaland y Martin Odegaard, busca competir al máximo nivel y considera que la nutrición será un punto clave durante su participación en la Copa del Mundo.
Una medida llamativa, pero que refleja la importancia que las selecciones le dan hoy a todos los aspectos que pueden influir en el rendimiento dentro de la cancha.


