Alejandro Garnacho, de 21 años, llegó al Chelsea en agosto de 2025 como una apuesta de presente y futuro de la directiva del club. Pero solo ocho meses después de su fichaje procedente del Manchester United a cambio de 47 millones de euros, la paciencia de los ‘blues’ con el prometedor atacante argentino se ha acabado. Esta temporada, en todas las competiciones, solo ha marcado ocho goles, seis de ellos en las copas domésticas.
Ni era titular con Enzo Maresca a los mandos ni lo es ahora con Liam Rosenior como entrenador del primer equipo. Garnacho, que llegó para ser una estrella después de destacar en Old Trafford, está por detrás de prácticamente todos los extremos del Chelsea. Por el costado derecho la confianza del técnico inglés está en Estevao, mientras que por la izquierda Pedro Neto es indiscutible (pudiendo jugar en ambas bandas). De esta manera, el argentino solo entra en el once cuando uno de estos dos cae lesionado.
Sucedió así en el vital partido entre Chelsea y Manchester United del pasado sábado, en el que Estevao se marchó lesionado por dolencias musculares. En su lugar entró el único extremo disponible que le quedaba a Rosenior en el banquillo, Garnacho. Y el argentino, con una gran oportunidad de demostrar todo lo que es capaz de hacer ante su exequipo, volvió a fracasar. No completó ningún regate, perdió muchas posesiones y apenas amenazó a la defensa rival.
Fue la gota que colmó el vaso, porque este lunes la directiva del Chelsea ya no descarta una venta. Es más, según apuntan desde Inglaterra, los ‘blues’ quieren deshacerse de Garnacho en el próximo mercado de fichajes de verano, solo ocho meses después de su llegada a Stamford Bridge. Una llegada difícil por la manera en la que salió de Old Trafford, forzando su venta y enfrentado con los aficionados ‘red devils’ ya de por vida.
Pocos son los casos en los que los ‘blues’ están dispuestos a sancionar una venta de un futbolista que salió muy caro tan pronto. Mudryk, sancionado por dopaje y sin jugar desde hace más de un año, aún está en la nómina del conjunto londinense pese a convertirse en uno de los peores fichajes de la historia del club. Garnacho va por el mismo camino, pero en su caso una venta ya no es imposible. Es más, raro sería que siguiera en Londres después del Mundial.
TEXTO TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


