Diez años después de su histórica consagración en la Premier League 2015-16, el presente de Leicester City es completamente opuesto. El club que maravilló al mundo con una de las mayores gestas del fútbol moderno hoy lucha por no descender a la tercera categoría del fútbol inglés, en medio de sanciones y una profunda crisis deportiva.
La deducción de seis puntos impuesta por la English Football League en la EFL Championship por incumplimientos financieros ha dejado a los ‘Foxes’ en el puesto 20º, apenas fuera de la zona de descenso por diferencia de goles. El golpe administrativo cambió por completo el panorama del equipo, que pasó de pelear por estabilidad a mirar de frente el abismo.
Como si fuera poco, las derrotas recientes —2-1 ante el Birmingham City y 3-4 frente al Southampton— han acentuado la tensión. Hoy, el Leicester está a solo dos puntos de la salvación y cualquier tropiezo podría enviarlo a la League One, la tercera división inglesa, algo impensado hace apenas una década.
El contraste es brutal. Aquel equipo liderado por Claudio Ranieri y figuras como Jamie Vardy y Riyad Mahrez rompió todos los pronósticos para levantar el trofeo en 2016. Hoy, la institución enfrenta apelaciones legales, cuestionamientos financieros y una lucha angustiante por la permanencia.
El fútbol, como tantas veces, demuestra su crudeza. A diez años de tocar el cielo, el Leicester pelea por no caer al infierno deportivo. La resolución de su apelación y los resultados en las últimas jornadas definirán si logra evitar un descenso que sería uno de los capítulos más duros de su historia reciente.


