El primer ministro senegalés, Ousmane Sonko, y su homólogo marroquí, Aziz Ajanuch, reafirmaron este lunes en Rabat la solidez de las relaciones bilaterales y dieron por superados los incidentes ocurridos durante la final de la Copa de África del pasado 18 de enero.
Ambos presidieron hoy la 15 edición de la Gran Comisión Mixta de Cooperación Marruecos-Senegal en la que acordaron dar un nuevo impulso a la cooperación bilateral en los ámbitos económicos, sociales y culturales.
Los dos países dan por cerrados los incidentes que empañaron la final de la Copa Africana de Naciones, en la que se impuso Senegal tras un partido marcado por la tensión, las protestas de los jugadores, la violencia de los aficionados senegaleses y episodios poco habituales en el campo, como la retirada momentánea de buena parte del plantel senegalés o el insólito empeño de Marruecos por arrebatar la toalla al portero de Senegal.
Lo ocurrido generó además un clima de tensión posterior en redes sociales entre aficionados marroquíes y senegaleses.
Un encuentro marcado por el fútbol
El primer ministro senegalés subrayó que la pasión por el fútbol, por intensa que sea, no puede afectar a las relaciones bilaterales y recalcó que el deporte “no puede dividir a los países”, al considerar que los incidentes surgieron del fervor deportivo y no deben exagerarse.
Sonko destacó que los vínculos entre Senegal y Marruecos son más profundos, se apoyan en una historia común y en una cooperación que abarca sectores como la educación y los negocios, y afirmó que su visita a Rabat “no es de apaciguamiento, sino de confirmación”.
“Es el vínculo entre dos naciones que se respetan y planifican su futuro común”, añadió.
Asimismo, llamó a reforzar las relaciones económicas para lograr un mayor equilibrio y expresó la aspiración de las empresas senegalesas de acceder al mercado marroquí, en un contexto de incentivos a la inversión marroquí en Senegal en sectores como la banca, los seguros, la energía y la construcción.
También el presidente del Gobierno marroquí subrayó la necesidad de “dinamizar y abrir oportunidades prometedoras” para el sector privado en Marruecos y Senegal para que “participe de manera activa en la inversión y la promoción del intercambio económico y comercial”.
Ajanuch insistió sobre el papel del deporte como “mecanismo eficaz para acercar a los pueblos y un puente de comunicación entre culturas y naciones”.
“Estamos convencidos de que la verdadera victoria no se mide únicamente por los resultados, sino por nuestra capacidad de aprovechar el deporte como herramienta para el desarrollo humano y económico, y para fortalecer nuestra posición colectiva en el escenario mundial”, apuntó.
Ajanuch se congratuló de la organización marroquí de la última Copa de África de Naciones (CAN) y aseguró que el torneo “marcará un hito en la historia de la competición continental”.
Se refirió también al Mundial de 2030, que Marruecos organizará conjuntamente con España y Portugal, para insistir en que el objetivo de Rabat es “proyectar la imagen de todo el continente africano”.
“Nuestro continente está demostrando hoy que es capaz de competir para albergar los mayores eventos deportivos y de otro tipo”, afirmó.
Durante la comisión marroquí-senegalesa se firmaron 17 acuerdos y memorandos de entendimiento en ámbitos como educación, cultura y juventud, sanidad, transporte o innovación económica.
Marruecos y Senegal mantienen relaciones estratégicas e históricas y sólidos vínculos religiosos, ya que cada año cientos de peregrinos senegaleses visitan el país magrebí para fortalecer sus lazos espirituales con la cofradía Tijaniya, una de las principales órdenes sufíes de Senegal, fundada en la ciudad marroquí de Fez.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


