Cada vez es más habitual ver a futbolistas muy jóvenes ser importantes en sus equipos. El caso más claro es el de Lamine Yamal, que dio sus primeros pasos en la élite con 16 años y, a los 18, está totalmente consagrado como una de las estrellas, ya no solo del Barça, sino del fútbol mundial.
Desde la salida del jugador español, varios son los que se le han querido comparar. Especialmente sucedió con el caso de Ethan Nwaneri, de 17 años y jugador del Arsenal. Se convirtió en el debutante más joven de la historia de la Premier League a los 15 años y 181 días y, siendo zurdo y jugando por banda, las comparaciones se hicieron inevitables.
Parecía que los ‘gunners’ habían encontrado a su gallina de los huevos de oro pero, el gran problema de Nwaneri, es que comparte posición con Bukayo Saka, la estrella del Arsenal. Tuvo protagonismo el pasado curso ante las lesiones de la delantera, pero Mikel Arteta no ha contado apenas con él esta temporada. Es por esto que se está buscando un destino en el que pueda tener minutos y han aparecido rápido varios clubs europeos.
En concreto, son Crystal Palace y Olympique de Marsella los que han contactado con el Arsenal para saber las condiciones del préstamo y parece que está el tema más avanzado con los franceses, a los que Mason Greenwood les ha funcionado de maravilla y que ya saben que es probable que acabe saltando a un grande más pronto que tarde.
TEXTO TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


