La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha confirmado este viernes la salida de Gennaro Gattuso del banquillo de la Nazionale. El técnico italiano se convierte en la tercera gran renuncia en las últimas horas tras las dimisiones del presidente Gabriele Gravina y del jefe de delegación Gianluigi Buffon, en medio de la mayor crisis institucional y deportiva del fútbol transalpino en décadas.
La derrota en la tanda de penaltis ante Bosnia y Herzegovina en la repesca (1-1 en el tiempo reglamentario, 4-1 en los lanzamientos) dejó a Italia fuera del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Es la tercera ausencia consecutiva de la tetracampeona del mundo (tras Rusia 2018 y Qatar 2022), un hecho histórico y doloroso que ha desatado un terremoto en todos los estamentos del Calcio.
Comunicado oficial de la FIGC y palabras de Gattuso
En un breve comunicado, la FIGC agradeció a Gattuso y a todo su cuerpo técnico “su dedicación y pasión durante los últimos nueve meses” y les deseó “mucho éxito en el resto de sus carreras”. El propio ‘Rino’ explicó su decisión con un mensaje cargado de emoción:
“Con gran pesar, al no haber logrado el objetivo que nos propusimos, considero que mi etapa como seleccionador nacional ha terminado. La camiseta azul es el bien más preciado del fútbol, por lo que es justo facilitar las futuras evaluaciones técnicas desde el principio.
Quisiera agradecer al presidente Gabriele Gravina y a Gianluigi Buffon, junto con todo el personal de la Federación, la confianza y el apoyo que siempre me han brindado. Ha sido un honor dirigir a la selección nacional, y hacerlo con un grupo de jugadores que han demostrado compromiso y devoción por la camiseta. Pero el mayor agradecimiento es para la afición, para todos los italianos que nunca han dejado de demostrar su amor y apoyo a la selección nacional durante estos meses. Siempre con la camiseta azul en mi corazón”.
Un nombramiento sentimental que no dio resultado
Gattuso había llegado al cargo en junio de 2025, como reemplazo de Luciano Spalletti (ahora en la Juventus), tras la derrota inicial ante Noruega en la fase de clasificación. Su nombramiento fue visto más como un golpe de efecto emocional que como una apuesta estrictamente futbolística, recordando su condición de icono del fútbol italiano y su entrega total a la Azzurra.
“Es un icono del fútbol italiano y esta camiseta es como una segunda piel para él”, había destacado entonces Gravina.
Sin embargo, nueve meses después, el balance es amargo: Italia no regresó al Mundial, repitiendo los fracasos de Gian Piero Ventura en 2018 y Roberto Mancini en 2022.
Tras la debacle en Zenica, Gattuso ya había mostrado su profundo dolor en rueda de prensa: “Hablar de mi futuro no es importante hoy; lo importante era ir al Mundial. Estamos contentos con este rendimiento, pero duele y es decepcionante”.
Crisis total: cambios en todos los niveles
La salida de Gravina, Buffon y ahora Gattuso abre un período de profunda reestructuración en la FIGC y en todo el fútbol italiano. Según la Gazzetta dello Sport, los nombres que suenan con más fuerza para el banquillo son Antonio Conte, Massimiliano Allegri y el propio Roberto Mancini. El sueño inalcanzable para muchos sería Pep Guardiola.
Sea quien sea el elegido, será el séptimo seleccionador de Italia desde que Cesare Prandelli dirigió el último partido mundialista de la Azzurra en 2014.
Mientras se resuelve la sucesión, todo apunta a que Silvio Baldini, actual técnico de la Sub-21, asumirá de forma interina el mando para los amistosos de junio ante Luxemburgo y Grecia.
El fútbol italiano, que no se reconoce en su propia imagen, afronta ahora una refundación integral. La camiseta azul sigue siendo sagrada, pero los resultados ya no la acompañan. El dolor es profundo, y el camino de regreso al Mundial se antoja largo y complicado.