Joan Laporta volvió a rendirse a la figura de Johan Cruyff durante su participación en un programa especial emitido dentro del mítico ‘Onze’ del canal Esports3, dedicado de forma especial a los diez años de la muerte del icono azulgrana. El espacio fue conducido por Xavier Valls y Xavier Torres y contó con diversas personalidades como Pep Guardiola, Hristo Stoichkov, Jordi Cruyff y Susila Cruyff, entre otros.
En una intervención cargada de nostalgia y admiración, Laporta dejó claro el impacto eterno del neerlandés en su vida y en la identidad del club. “Siempre que tengo un dilema pienso en lo que haría Johan“, confesó. “Va bien hacer ese ejercicio porque él era valiente y determinado con las cosas que se tenían que hacer. Siempre es bueno saber qué decidiría él. Ser valiente ayuda a tomar decisiones. Es una persona que nos ha marcado tanto”.
Laporta recordó con emoción el primer contacto generacional con Cruyff: “A los de mi generación nos llegó Johan cuando teníamos 10 años. Llegó con su mujer, con esos cabellos a lo Beatle, con camisas y pantalón acampanado. Eran frescos y modernos. Anhelaba la libertad, era modernidad y a mí, que tenía 10 años, me marcó”.
El presidente evocó también el impacto inmediato del neerlandés en el Barça: “Él llegó y el Barça hizo un 0-5 en el Bernabéu, se ganó la Liga y cuando salía al campo lo pasabas bien. Era indomable y divertido. Como entrenador también. Siempre tomaba las decisiones más valientes”.
En relación al presente, Laporta explicó cómo trasladó ese legado al actual técnico azulgrana, Hansi Flick: “Le di una carta en alemán y en catalán el día que nos vimos por primera vez porque era una definición del Barça y de cómo nos gusta a los barcelonistas ver jugar al equipo. En la carta le dije que la manera de jugar era el estilo Johan“. Y profundizó en esa idea: “El Barça siempre ha creído en la gente de casa, primero en casa, y luego buscar fuera lo que no tengas aquí. Eso históricamente ha sido así… y ha funcionado”.
Sin embargo, fue al hablar del Cruyff futbolista cuando Laporta se mostró más contundente. “Como jugador era la elegancia personificada. Ya fue una revolución. Mi generación intentábamos correr como él, tocarla como él, eso de tocarla con el exterior marcó escuela. Ha sido el futbolista más estético que he visto en mi vida. Era virtuoso, de una estética plástica fuera de lo común. Tenía el balón, se daba la vuelta y se iba, lo intentábamos imitar todo”.
Incluso recordó jugadas concretas que definían su genialidad: “Había una jugada que era gol seguro: centro con el exterior y remate de cabeza del Cholo Sotil. Era matemático. Y estamos hablando de una época en la que lo marcaban tres jugadores”.
Laporta elevó su figura por encima de cualquier comparación histórica: “Elogiamos mucho al Johan entrenador porque fue una revolución, pero el Johan jugador para los que lo vimos, para mí ha sido el mejor jugador de la historia. Con todos los respetos por figuras como Pelé, Maradona, Ronaldinho o Leo Messi, Johan lo reunió todo. Y además tenía liderazgo”.
Para Laporta, el legado va más allá del fútbol: “Ser cruyffista es querer y honrar a Johan. Es pensarlo, vivirlo y tener esta visión tan amplia de lo que es una pelota. Me gusta una frase que decía: ‘tener técnica no es dar mil toques, sino dar uno pero bien’. Simplificaba cosas que parecen complicadas. Era muy vivo. Johan ganaba siempre”, recordó con humor.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


