El Manchester United sufrió su primer tropiezo bajo el mando de Michael Carrick tras caer 2-1 este 4 de marzo en St. James’ Park por la Premier League. La racha positiva que había ilusionado a los hinchas se cortó en un partido que dejó más dudas que certezas, especialmente por el contexto en el que se dio la derrota.
El Newcastle golpeó primero con tanto de Anthony Gordon y, pese a quedarse con 10 hombres durante gran parte del encuentro, resistió los intentos del United. Casemiro descontó para los ‘red devils’, pero cuando parecía que podían rescatar al menos un punto, William Osula apareció en el tiempo añadido para sentenciar el 2-1 definitivo.
El equipo de Carrick tuvo mayor posesión en varios pasajes, pero careció de profundidad y velocidad en la circulación. La superioridad numérica nunca se tradujo en dominio real ni en ocasiones claras sostenidas. El gol en el descuento terminó siendo un golpe anímico fuerte para un equipo que venía en ascenso y que incluso se había metido en la pelea alta de la tabla.
Más allá del resultado, la caída no borra el impacto positivo del nuevo proceso: victorias importantes, una racha invicta destacable y una identidad más clara. Ahora, el reto será reaccionar en Old Trafford ante el Aston Villa y demostrar que este fue solo un tropiezo en un proyecto que, hasta hoy, parecía en plena consolidación.


