El histórico base Chris Paul anunció oficialmente su retiro del baloncesto profesional a través de un comunicado publicado en sus redes sociales, poniendo fin a una brillante trayectoria de 21 temporadas en la NBA. Considerado uno de los mejores armadores de su generación, “CP3” deja una huella imborrable en la historia del deporte.
A lo largo de su carrera, Paul fue 12 veces All-Star, elegido 11 veces en el All-NBA Team y 9 veces en el All-Defensive Team. Además, fue MVP del All-Star Game, Novato del Año (ROY) y miembro del prestigioso Top 75 de los mejores jugadores en la historia de la NBA, reconocimiento que consolidó su legado entre las grandes leyendas.
En el plano internacional, el base estadounidense también brilló con la selección de su país, conquistando dos medallas de oro olímpicas y siendo pieza clave en el dominio de Estados Unidos en competiciones globales. Su liderazgo, visión de juego y capacidad para manejar los tiempos lo convirtieron en referente dentro y fuera de la cancha.
Más allá de los títulos individuales, Chris Paul fue sinónimo de competitividad, inteligencia táctica y carácter. A lo largo de más de dos décadas, lideró distintos proyectos y elevó el nivel de cada franquicia en la que jugó, dejando una marca profunda en cada vestuario.
Con su despedida, la NBA pierde a uno de los bases más influyentes de la era moderna. Su legado trasciende estadísticas: será recordado como un líder natural, un competidor feroz y uno de los mejores organizadores de juego que ha visto el baloncesto mundial.



