Aunque algunos no lo crean, Wayne Rooney apenas tiene 40 años. El delantero, ya retirado hace tiempo y que ha compaginado desde que colgó las botas su trabajo como entrenador con ser comentarista televisivo con un punto de vista muy crítico, se volvió a pasar este viernes por Old Trafford.
No lo hizo para visitar el estadio, ni tampoco para un partido de leyendas. Lo hizo para sentarse en la grada y ver en primera persona el partido de Kai Rooney, su hijo de mayor, de 16 años. Atacante igual que su padre, con capacidad para jugar por dentro o en banda, debutó en Old Trafford, un ‘teatro de los sueños’ en el que su padre cumplió muchos y en el que él ya ha cumplido uno. Es un estadio que ya conocía, pues pisó el césped más de una vez junto a su papá y vibró en las gradas con un Wayne Rooney, que dicho sea de paso, le iría de maravilla al United actual, muy alejado de sus mejores días.
La cuestión es que Kai Rooney hizo su primera aparición competitiva en Old Trafford con los red devil imponiéndose 2-1 en la FA Youth Cup, con Wayne Rooney y Michael Carrick observando desde las gradas. Un momento emocionante para Wayne Rooney, que en su cuenta de X colgó una foto de hace años cuando todavía era muy pequeñito, y otra de ayer junto al mensaje de. “Antes y ahora. Orgulloso de ti, Kai”.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO
Then and now. Proud of you Kai ❤️ pic.twitter.com/S9WJ8C8Ky9
— Wayne Rooney (@WayneRooney) January 24, 2026


