El presidente del Real Madrid no lo esconde. En varias ocasiones Florentino Pérez ha reconocido a su gente de confianza que Raphinha Dias (29 años) es el futbolista del FC Barcelona que más le gusta, por delante incluso de Lamine Yamal o Pedri. Y el delantero brasileño volvió a darle la razón en la final de la Supercopa de España, en Jeddah, con dos goles decisivos para la victoria culé, que le arrebató de nuevo un título al máximo dirigente blanco.
A Raphinha, a quien también elogió Simeone durante esta Supercopa, se le da especialmente bien el Madrid, sobre todo desde la llegada de Hansi Flick. Ha disputado cinco clásicos desde entonces y los ha ganado todos, siendo decisivo en cada uno de ellos. Solo se perdió el partido de Liga en el Bernabéu del pasado mes de octubre, precisamente el único en el que cayó el Barça. Y es que, con el alemán en el banquillo, Raphinha está siendo determinante: ha marcado siete goles en cinco partidos y solo se quedó sin anotar en la final de Copa. Vio puerta en el 0-4, firmó un doblete en la final de la Supercopa del curso pasado, otros dos goles en Liga en Montjuïc y sumó un nuevo doblete el domingo en el King Abdullah Sports City de Jeddah.
Así, Flick se deshizo en elogios hacia el MVP, uno de los capitanes y el atacante que mejor rendimiento está ofreciendo esta temporada. Después de defender hace unas semanas su candidatura tanto al Balón de Oro como al The Best, y tras conquistar el primer título del curso, Hansi volvió a ensalzar a un futbolista que actúa como su extensión sobre el césped. “Tiene una mentalidad increíble. Es muy dinámico y eso afecta al equipo. Falló la primera ocasión, marcó la segunda y eso le dio confianza. Aporta mucha intensidad y la contagia en el campo”, expuso el técnico germano, que lo considera su alter ego en el terreno de juego.
Es más, desde el club azulgrana publicaron en redes sociales una imagen muy significativa. Tras el pitido final, Raphinha se quedó delante del banquillo solo en el suelo, apretando los puños tras ganar un nuevo trofeo como culé. Y Flick fue directamente a buscarlo para abrazarlo y besarlo.
Las gafas de la suerte
Raphinha celebró el título por todo lo alto. Se puso sus gafas de la suerte, las mismas que utilizó para festejar cada trofeo de la temporada pasada. “Me gustan, pero hay algo de superstición”, declaró con una sonrisa el brasileño, que tras una campaña estratosférica sigue superándose. Después de firmar 34 goles y 24 asistencias en 57 partidos el curso anterior, esta temporada ya acumula 11 tantos y cuatro asistencias en 17 encuentros, ocho dianas y dos pases de gol desde que regresó de su lesión a finales de noviembre. Además, su promedio goleador también ha mejorado: si la pasada campaña marcaba cada 137 minutos, ahora lo hace cada 100.
Raphinha continúa creciendo año tras año, mostrando su mejor versión. Su última exhibición, con un doblete en semifinales y otro en la final, en Arabia Saudí, ha vuelto a ponerlo en el escaparate de varios clubes que llevan un par de veranos intentando convencerlo. De momento no lo han conseguido, porque el brasileño quiere seguir ganando con el Barça. “Vestir esta camiseta tiene como objetivo principal ganar títulos y pelearemos para ello”, se mostró ambicioso un inconformista Rapha, que tras recibir el MVP insistió: “Siempre se puede mejorar”.
TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO


