Liam Lawson, piloto neozelandés de 23 años, vivió un shock al ser reemplazado en Red Bull tras solo dos fechas al volante del equipo. Su ascenso al primer equipo se produjo tras la salida de Checo Pérez, pero su rendimiento en las carreras de Australia y China, donde no sumó puntos y no superó la Q1 en clasificación, llevó a los directivos del equipo a tomar la decisión de devolverlo a Racing Bulls y dar su lugar a Yuki Tsunoda. Esta medida sorprendió a Lawson, quien admitió que no esperaba esta decisión: "No lo vi venir", dijo en una entrevista con Sky Sports F1.
El piloto reconoció que las carreras en las que participó no fueron fáciles, especialmente debido a la falta de tiempo para adaptarse al coche de Red Bull. Lawson explicó que necesitaba más tiempo para familiarizarse con el auto, especialmente en circuitos en los que ya había competido previamente. A pesar de su esfuerzo, las dos primeras carreras no fueron suficientes para impresionar a los responsables del equipo, lo que resultó en su regreso a la escudería secundaria.
A pesar de la rapidez con la que su carrera dio un giro inesperado, Lawson mantiene una actitud positiva. "El auto es difícil de manejar, pero para mí fue más una cuestión de tiempo. No fue un problema de estilo de conducción ni del coche en sí, sino de adaptación", comentó. A sus 23 años, el joven piloto deberá mostrar resiliencia y aprovechar la oportunidad en Racing Bulls para seguir desarrollando su talento y encaminar su futuro en la Fórmula 1.