Paulo Dybala está mostrando con Maurizio Sarri, quizás, la mejor versión de su carrera. El argentino lleva 13 goles y 12 asistencias en los 34 partidos disputados hasta el parón, y a sus 26 años parece haber llegado a una madurez suficiente para dar el gran salto. Con el exnapolitano, como él mismo reconoció, ha conseguido reforzar y disfrutar más de su relación en el campo con Cristiano: ya están perfectamente integrados y se nota que en el verde se entienden cada vez mejor.

Su peso en la Vecchia Signora es enorme (en el último partido, ante el Inter, marcó un tanto maravilloso) y es casi una paradoja, puesto que el pasado verano el club estuvo a punto de venderle al Manchester United. El argentino, en cambio, quiso quedarse en Turín, donde está muy feliz, pero a día de hoy no tiene certezas sobre su futuro.

El contrato de la Joya caduca en 2022: se rumorea un posible acuerdo para prolongarlo pero, según pudo saber AS, la negociación todavía no ha empezado y no tiene pinta de hacerlo pronto. No hubo ningún contacto entre la Juventus y los representantes del jugador, que quedan a la espera de una llamada en los próximos meses. Dybala, por su parte, se está recuperando tras haber pasado por la pesadilla del coronavirus con su novia Oriana Sabatini y quiere estar disponible para el regreso a los entrenamientos, que podría tener lugar a partir del 4 de mayo. Sarri le acogerá encantado.

TOMADO DE DIARIO AS

Comunicador Social - @victorloorb - Editor e investigador editorial en Studio Fútbol desde 2014 - Director de Direct Fútbol - Panelista de Futboleros por Radio I99