La Premier League inglesa estudia reanudar su campeonato el próximo 1 de junio, concluirlo en julio y comenzar la temporada 2020-21 el próximo 8 de agosto, para evitar las posibles demandas por incumplimiento de sus contratos televisivos.

Según publica este domingo el Telegraph, la intención de la máxima división del fútbol profesional inglés es comenzar en junio, con seis semanas de plazo para concluir el torneo a mediados de julio y, apenas tres semanas después, dar comienzo a la nueva temporada. De esta forma, cumpliría con el número mínimo de partidos anuales que fijan sus contratos televisivos, que le reportaron más de 3.000 millones de libras por tres años.

Relacionado:  (VIDEO) LOS 'BLUES' MANDAN: Victoria del Chelsea en la Premier

En principio, según este medio británico, la competición se reanudaría con partidos a puerta cerrada. En ese sentido, Martin Semmens, presidente del Southampton, afirmó a la BBC Radio Solent que el fútbol televisado podría contribuir a dar una sensación de normalidad mientras la gente está confinada en su casa: "Cuando todos estemos seguros y no estemos utilizando los recursos de la NHS (sanidad) y de la policía, al gobierno le gustaría que volviésemos a jugar, porque somos entretenimiento y enviaríamos una señal de que el país estaría volviendo a la normalidad".

"Si la gente está en su casa un mes más, puede ser bueno que el fútbol de la Premier League esté en la televisión todos los días. No porque seamos más esenciales que el NHS, sino porque podemos darle entretenimiento a la gente y demostrarle que seguimos luchando", agregó.

Relacionado:  (VIDEO) SIN VALENCIA: Un Manchester United suplente derrotó al Watford

La Premier League se suspendió el pasado 13 de marzo, en un principio hasta el 4 de abril y, luego, fue pospuesta hasta el 30 de abril. En el momento del aplazamiento, el Liverpool lideraba el torneo con 25 puntos de ventaja, y un partido disputado más que el Manchester City, a falta de nueve jornadas.

La pandemia del COVID-19 deja hasta el momento más de 5.000 infectados y 223 muertos en el Reino Unido.