Los juveniles en el fútbol ecuatoriano están dando la nota. Dejaron de ser una obligación para los entrenadores y se transformaron, en su mayoría, en elementos claves para desequilibrar un partido. Anderson Naula, por ejemplo, es el máximo exponente de esta camada. Cada una de sus apariciones fueron decisivas para su equipo Liga de Loja.

Juega bien, y mejora al resto. El último partido entró al cambio y fue trascendental para que el cuadro de la ‘garra del oso’ gane su partido.

La obligación del juvenil en cancha deja de ser un tormento. Los nóveles futbolistas, en su mayoría, han mostrado que pueden foguearse con los mayores.

Pero no solo es Naula….En el torneo nacional los equipos que están en la vanguardia del campeonato ecuatoriano tienen a juveniles que están dando que hablar. Emelec tiene a Luis Rodríguez, que el otro día abrió el marcador en la victoria del conjunto de Omar De Felippe sobre el Deportivo Cuenca. Independiente tiene a Cabezas, que es pieza clave en ataque. Por su parte Liga de Quito varía sus juveniles. Hancel Batalla estaba consolidado, pero lamentablemente se fracturó el ligamento cruzado anterior y el menisco externo de la rodilla derecha y tendrá 6 meses de recuperación, su lugar lo ocuparía Pervis Estupiñán, otro juvenil con destacada participación. En tanto Barcelona aún espera que Carlos Olivero termine de afianzarse y pueda ser un aporte al esquema de Rubén Israel.

Pero si hay un equipo que se abre paso en este tortuoso andar es Independiente del Valle. El técnico Pablo Repetto no se ha alterado por la norma de la FEF y asciende de su cantera a más de 5 jovencitos en el año para que maduren con los jugadores de primera y luego puedan ser un aporte en su equipo.

Aucas es otro que no se perturba con su juvenil. Nelson Lara se ha convertido en otro pequeño gigante. Actualmente es uno de los juveniles más destacados del torneo, por lo cual ha llamado la atención del fútbol internacional, el Sporting Clube de Braga sería su próximo destino.

No cabe duda que los chicos de 16, 17 y 18 años han sido aportes importantes para sus equipos y para la selección ecuatoriana. Su gran calidad hizo que el país nuevamente se vea representado en un Mundial de fútbol de su categoría.

Del 17 de octubre al 8 de noviembre en Chile la Tricolor será protagonista del Mundial de fútbol Sub-17. El equipo de Javier Rodríguez llega como una de las futuras revelaciones tras su grandioso sudamericano.

Ojalá y nuestros jóvenes sigan en este nivel y puedan pulirse aún mejor. Claro, la única forma que mejoren sus capacidades es la competencia. Lo opuesto trastocará el proyecto del DT Rodríguez.

Los clubes deberán tomar esta reglamentación con la mayor seriedad del caso. Sus canteras deberán ser explotadas para poder sacar a los futuros cracks del Ecuador y del mundo.

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