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Fuente: Mundo Deportivo

El Chelsea se atiene a una posible sanción sin fichar durante una ventana del mercado por parte de la FIFA en caso de que el máximo ente europeo interprete que el cuadro londinense infringió la normativa en materia de fichajes de menores procedentes de otros países. De acuerdo con la información que publica ‘The Guardian’, desde los despachos de Stamford Bridge se escudan con que los futbolistas acudían al club para hacer pruebas, algo que no impiden las leyes actuales.

En este sentido, la FIFA es implacable en este tipo de escenarios: no permite a los clubes fichar a jóvenes extranjeros menores de 18 años salvo que los padres hayan emigrado por razones ajenas al fútbol. Siempre según el citado medio, el Chelsea podría haber cometido irregularidades en 100 casos a lo largo de los últimos años, si bien es cierto que no han mostrado ningún impedimento en la segunda etapa de la investigación en la que se está meditando si castigan o no a la entidad.

Una fase en la que el Comité Disciplinario de la FIFA quiere averiguar cómo registró el Chelsea a sus canteranos. Entre ellos destaca el nombre de Bernard Traoré, ahora en las filas del Olympique de Lyon. Según parece, existen documentos que confirman que el ariete llegó a jugar con 16 años a pesar de que el Chelsea asegura que fue con 18. A eso, además, se añade que el cuadro inglés pagó el colegio del menor y ayudaron en la mudanza de su familia, prohibido según la FIFA.

El organismo, presidido por Gianni Infantino, valora también si las sanciones de una ventana en el mercado de fichajes son suficientes o no, dado que entiende que puede ser un castigo menor para clubes que tienen la capacidad de gestionar el problema y fichar con anterioridad. El Chelsea, de hecho, hizo oficial la llegada de Pulisic en verano y la de Higuaín recientemente, aunque el club asegura que no tiene nada que ver ante las posibles consecuencias de una sanción de la FIFA.

El Comité Disciplinario considerará próximamente qué decisión toma con respecto a este asunto polémico. En caso de ser declarado culpable, el Chelsea se guarda una opción de recurrir ante la FIFA y, en caso de no obtener la razón, elevar su defensa al TAS (Tribuna de Arbitraje Superior). Un caso que tiene un parecido evidente con los que tuvieron que lidiar Barcelona, Real Madrid y Atlético por infracciones en el capítulo de fichajes de menores, algo que la FIFA cuida para evitar casos de tráfico y explotación.