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Fuente: As

La Avant Garde Cup es un torneo diseñado exclusivamente para probar las supuestas reglas que se pueden implementar en el fútbol y que se realiza en territorio holandés, bajo la supervisión de Marco Van Basten, director general para el desarrollo técnico de la FIFA.

La más reciente prueba dispuso de tres reglas que pretenden darle más velocidad al juego y beneficiar al equipo que recibe la falta. Sin embargo, se unen a la polémica respecto a lo que pierde el fútbol con tanta intervención de factores que pueden desnaturalizar el juego “Jugar dos tiempos de 45 minutos a este ritmo no es posible”, dijo Martín Van Eeuwijk, jugador del Lisse de la segunda división holandesa al portal www.voetbalrotterdam.nl, luego del partido que disputó donde se implementaron estas iniciativas.

Bajo la supervisión de Marco van Basten, director general para el desarrollo técnico de FIFA, se estudian tres nuevos cambios revolucionarios.

Del hockey al fútbol, el “self-pass”

El “self pass” o auto pase nace en el hockey y consiste en que el jugador que recibe la falta podrá ejecutar de inmediato y sin que otro compañero intervenga para tomar ventaja de la posición si está en campo rival.

Saques de banda y de esquina con el pie

Funciona parecido al “self pass”, el jugador que cobra el lateral o tiro de esquina podrá arrancar desde allí la jugada sin necesidad de que algún compañero de su equipo intervenga. En la más reciente prueba un jugador del Quick Boys de la cuarta división de Holanda cobró un tiro de esquina aplicando esta regla y la jugada terminó en gol.

Penaltis por faltas dentro y fuera del área

Quizá la más polémica hasta ahora, pues la intención es que el árbitro solo otorgue un penalti si la falta que recibe el jugador es para obstruir una clara jugada de gol, sin importar si está dentro o fuera del área. Ejemplo, un contragolpe y el delantero enfrenta al defensor que decide derribarlo antes de entrar al área para que no quede mano a mano con el arquero, allí el árbitro pitará el penal sin importar que haya sido fuera del área, pues considera que era una clara opción de gol.

Esta regla también pretende que no todas las faltas que suceden en el área sean pitadas como penalti, se hace referencia a los agarrones en un tiro de esquina u otra falta cerca del área. Aquí la intervención del árbitro será clave para determinar la gravedad de la falta y dar el penalti o simplemente un cobro con barrera sin importar si está dentro del área. Esto evitaría las exageraciones de los jugadores cada vez que se sienten tocados en el área.