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¿Es posible sufrir un infarto y no darse cuenta? Los síntomas silenciosos que pueden alertar de un problema cardíaco

Una persona puede sufrir un infarto sin presentar el característico dolor intenso en el pecho e incluso descubrir lo ocurrido meses o años después. Este fenómeno, conocido como infarto silencioso, representa un riesgo importante para la salud debido a que puede provocar lesiones permanentes en el corazón sin que el paciente identifique oportunamente las señales de alarma.

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De acuerdo con información difundida por la American Heart Association, aproximadamente 170.000 de los 805.000 infartos registrados cada año en Estados Unidos pasan inadvertidos inicialmente.

Los especialistas advierten que la ausencia de manifestaciones evidentes no significa que el corazón no haya sufrido daños.

¿Qué es un infarto silencioso?

Un infarto ocurre cuando el suministro de sangre hacia una parte del músculo cardíaco disminuye considerablemente o se interrumpe, impidiendo que el tejido reciba suficiente oxígeno.

En los casos silenciosos, este proceso puede desarrollarse sin los síntomas habituales o con molestias tan leves que se confunden con problemas cotidianos, como cansancio, estrés o dificultades digestivas.

Elsayed Soliman, profesor de medicina cardiovascular de la Universidad Wake Forest, explicó que este tipo de episodios puede provocar daños permanentes similares a los de un infarto identificado y tratado durante su aparición.

Los síntomas que pueden pasar desapercibidos

Aunque los infartos suelen asociarse con dolores intensos en el pecho, los especialistas señalan que existen otras manifestaciones que requieren atención.

Entre las principales señales aparecen:

  • Fatiga o agotamiento fuera de lo habitual.
  • Dificultad para respirar.
  • Náuseas, mareos o sudoración.
  • Presión o molestias leves en el pecho.
  • Dolor en la mandíbula, cuello, espalda o brazos.
  • Sensaciones similares a la acidez o indigestión.

Estas molestias pueden presentarse con distinta intensidad, desaparecer temporalmente o ser atribuidas a otras circunstancias.

Por este motivo, algunas personas descubren posteriormente que atravesaron un episodio cardíaco que no fue diagnosticado.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

La American Heart Association identifica varios factores que incrementan la posibilidad de sufrir un infarto silencioso.

Entre ellos se encuentran la edad avanzada, la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, el tabaquismo, el exceso de peso, las enfermedades renales crónicas y los antecedentes familiares de problemas cardíacos.

La diabetes merece especial atención porque puede afectar determinados nervios y reducir la percepción del dolor.

Por otra parte, las mujeres pueden experimentar con mayor frecuencia síntomas menos característicos, como náuseas, cansancio extremo, molestias en la espalda o falta de aire.

Las consecuencias pueden manifestarse años después

Una de las principales preocupaciones médicas es que un infarto no detectado puede dejar cicatrices en el músculo cardíaco y aumentar el riesgo de desarrollar complicaciones futuras.

Entre ellas se encuentran la insuficiencia cardíaca y otros problemas cardiovasculares.

Una investigación publicada en JAMA Cardiology encontró que, después de diez años, la mortalidad de adultos mayores que habían sufrido un infarto no reconocido era prácticamente similar a la de quienes habían recibido un diagnóstico durante el episodio.

¿Cómo se detecta un infarto antiguo?

Los médicos pueden identificar señales de lesiones anteriores mediante diferentes estudios.

El electrocardiograma permite analizar la actividad eléctrica del corazón, mientras que el ecocardiograma ayuda a evaluar el funcionamiento y los movimientos del músculo cardíaco.

También puede utilizarse una resonancia magnética cardíaca para identificar cicatrices compatibles con un infarto previo.

Los especialistas recomiendan mantener controles periódicos de presión arterial, colesterol y glucosa, especialmente en personas con factores de riesgo.

Ante molestias actuales que puedan indicar un infarto, como presión en el pecho o dificultad para respirar, se debe buscar atención médica de emergencia inmediatamente. Si los síntomas desaparecieron, pero existe sospecha de un episodio anterior, es importante solicitar una evaluación profesional.

Fuente: Infobae, con información de la American Heart Association y estudios médicos especializados.

Víctor Loor Bonilla
Víctor Loor Bonilla
@victorloorb - Director Editorial en Studio Fútbol | CEO y Fundador de Direct Fútbol

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